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La evidencia proviene de estudios de gemelos idénticos y no idénticos, niños adoptados y no adoptados, exámenes de sangre, clase social, factores hereditarios, reacción frente a la muerte de familiares, y genética demográfica a gran escala.

Por ejemplo, según los resultados de este estudio, los gemelos idénticos se afligen más por su co-gemelo de lo que harían los gemelos no idénticos, los familiares se afligen más por la pérdida de los niños que se parecen más a su lado familiar que al de su cónyuge, y los esposos con genes similares tienen matrimonios más largos y satisfactorios.
Según el trabajo, juzgando por su ADN, dos individuos seleccionados al azar, del mismo grupo étnico, pueden llegar a estar tan relacionados entre ellos, si se les compara con un grupo étnico muy distinto, como lo están en el contexto de un mismo grupo étnico dos sujetos que sean primos, cuando se les compara con el resto de personas de su misma etnia.

El autor del estudio, Philippe J.

Rushton, profesor de psicología de la Universidad de Ontario Occidental, comenta: "Esto explica porqué las personas dicen tener "lazos de sangre" con los miembros de su grupo étnico, a quienes ven como "especiales" y diferentes de los extranjeros; y explica porqué los comentarios étnicos son fácilmente tomados como palabras hostiles".

Las preferencias sociales humanas, como la elección del cónyuge y el nepotismo étnico, están enraizadas en la psicología evolucionista.

Adoptar este punto de vista nos permite ver que el favoritismo de las personas por parientes y otros similares se desarrolla para ayudar a reproducir los genes compartidos.

Dado que las personas comparten más genes con su propia etnia que con el resto de sus congéneres, el nepotismo étnico es un delegado del nepotismo familiar.

El estudio describe la historia del pueblo judío ya que es probablemente el ejemplo mejor documentado de cómo la similitud genética se cruza con cultura, historia, e incluso política.

Los grupos judíos son genéticamente similares unos a otros a pesar de haber estado separados durante dos milenios.

Los judíos de Irak y Libia comparten más genes con los judíos de Alemania y Rusia que con la población no judía que les rodea y entre la cual han vivido durante siglos.

Recientes investigaciones genéticas sobre el antiguo sistema de castas hindú han confirmado que las castas superiores están más genéticamente relacionadas con los europeos, que con las castas inferiores que están genéticamente más relacionadas con otros sudasiáticos.

Aunque fue prohibido en 1960, el sistema de castas todavía es un rasgo reconocible en la sociedad hindú.