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Incluso los recién nacidos pueden presentar sufrimiento emocional. ¿Cómo detectarlo?

Carolina García. El País. Octubre 2016

En España apenas se habla de ello, pero, según los expertos, los bebés también pueden sufrir los primeros días de vida y durante el embarazo. La psicopatología perinatal es una especialización bastante desconocida en nuestro país, pero que tiene cierto alcance en Europa. La Asociación para la Salud Mental Infantil desde la Gestación (ASMI) -filial española de la World Association for Infant Mental Health- quiere llamar la atención sobre la existencia de sufrimiento emocional en los bebés y sus opciones de prevención, con motivo de la celebración este lunes del Día Mundial de la Salud Mental.

"El problema llega", explican, "cuando el sufrimiento se mantiene en el tiempo y deriva en un problema más grave que afecta al desarrollo psíquico, somático y emocional del pequeño". Y en este camino es fundamental el tratamiento a la madre y al padre durante la gestación, ya que en muchos casos los problemas proceden de "la percepción de ayuda y protección que experimentan de su entorno durante este período", explican. "Estudios recientes corroboran esta afirmación y aseguran que la suma de los factores de riesgo que afectan a una familia es lo que puede resultar determinante para la aparición de una psicopatología perinatal e infantil", añaden.

El doctor Pascual Palau, doctor en psicología y presidente de ASMI, resuelve algunas dudas al respecto. 

Pregunta. ¿Qué tipo de sufrimiento padece un bebé? ¿Y qué factores sociales o físicos podrían influir en este sufrimiento?

Respuesta. Las primeras manifestaciones de sufrimiento de un bebé, en sus primeras semanas y meses de vida, son observables principalmente en el ámbito de la alimentación, del sueño y de la interacción con su entorno. Los factores que pueden contribuir a su alteración se encuentran relacionados con su situación física, con el estado emocional de quienes lo cuidan, que incluye su situación social y económica, y también con el ambiente sensorial.

P. ¿Cuáles son los primeros síntomas?

R. Los primeros síntomas suelen reflejarse en trastornos de la alimentación, relacionados con el sufrimiento emocional del bebé y se manifiestan desde las primeras semanas de vida. Los trastornos del sueño, también están relacionados con el sufrimiento emocional y suelen aparecer muy precozmente, con o sin trastornos de alimentación.

La naturaleza de la interacción con sus cuidadores, madre y padre, también resulta especialmente significativa para valorar la experiencia interactiva y el estado emocional del bebé. Además de estos síntomas, podrán aparecer, entre otros, los relacionados con alteraciones dermatológicas y respiratorias recidivantes.

P. Una vez detectados los síntomas, ¿cuál sería el protocolo de actuación?

R. Los primeros especialistas que pueden observar estas alteraciones son los pediatras. A ellos les corresponde valorar los primeros signos de sufrimiento y derivar al bebé y a la familia hacia un entorno especializado en salud mental perinatal e infantil, para que se evalúe y se determine la intervención más apropiada, que siempre incluirá a la familia. La intervención siempre se desarrolla en un contexto interdisciplinar que incluye a los especialistas de la mente y del cuerpo.

P. Habla de salud mental perinatal, ¿cuáles son las áreas de actuación?

R. En España, la atención a la salud mental perinatal se encuentra muy poco desarrollada en los servicios de la sanidad pública y privada. Son muy pocos aún los profesionales especializados en salud mental perinatal. La Universidad de Valencia implantó en el año 2011 un Máster Universitario en Psicología y Psicopatología Perinatal e Infantil, promovido, organizado y coordinado por ASMI que es, hoy por hoy, el único título oficial que especializa en este campo en España.

La paradoja a esta situación, de falta de sensibilidad y desarrollo de una especialidad tan importante para la prevención y la intervención precoz, es que en la mayor parte de nuestros países europeos vecinos, la especialización y la intervención en salud mental perinatal se encuentra muy desarrollada desde hace décadas.

P. Por último, ¿qué tipo de trabajo se hace con los padres? ¿Con la madre embarazada? Y, ¿qué acogida y resultados ha obtenido/obtiene este tratamiento en el resto de Europa.

R. La prevención de la psicopatología perinatal comienza desde el tiempo de la concepción, hasta los dos años y medio o tres años del bebé. Los ginecólogos, las matronas, los centros de reproducción asistida y los pediatras deben de detectar a aquellas mujeres o parejas que presentan síntomas de sufrimiento emocional, para que puedan ser debidamente asistidas por especialistas en psicopatología perinatal.

Al cuidar la salud mental de los padres, estamos cuidando también la salud del feto, del bebé, del adolescente y del futuro adulto. La atención a la familia y al bebé se determina como sujeto altamente sensible y activo en la experiencia emocional con su entorno y resulta de primera importancia. No se puede plantear el cuidado de un bebé sin cuidar de su entorno emocional. Muchos de nuestros vecinos así lo reconocen e intervienen en sus espacios especializados.