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Las diferentes formas de violencia que afectan a la sociedad no solo son causa de desequilibrios psicológicos y emocionales; también pueden ser consecuencia de estos.

Listin Diario. Diario Online. 16/10/2017

 La violencia y los problemas de salud mental se vinculan entre sí, generando un círculo vicioso de consecuencias cada vez más lamentables.

Las diferentes formas de violencia que afectan a la sociedad dominicana no solo son causa de desequilibrios psicológicos y emocionales, sino que también pueden ser consecuencia de estos.

“Son un problema de doble vía”, dice Ángel Almánzar, director de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública. “Una cosa lleva a la otra”.

Para ayudar a romper este círculo vicioso, entre otras medidas, se debe mejorar el acceso a los servicios de atención de salud mental.

“Con robustecer la atención primaria se puede yugular la violencia”, afirma Almánzar.

Problemas de salud mental están ‘discapacitando’ a la población

Alrededor del 30% de los dominicanos necesita atención de salud mental. Así lo informa Ángel Almánzar, director de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública.

El funcionario aclara que esa cifra es “relativamente similar” a la de otros países de la región y que al desglosarla por tipo de problemática (suicidio, depresión, ansiedad, entre otros trastornos) “todos los números que están dentro de los rangos”.

Para la psicóloga Wendy Alba, directora de Society for Family Health (SFH), hay que continuar analizando las estadísticas sobre el tema y desglosarlas para desarrollar programas que tomen en cuenta a cada grupo poblacional, “porque no es lo mismo intervenir adolescentes que personas adultas o mujeres”.

Al hablar de suicidio, por ejemplo, algunos plantean que este fenómeno ha aumentado. Sin embargo, Alba considera que esto “no necesariamente” ha sido así, sino que se trata de una problemática más evidente.

“La estadística todavía es muy blanda para nosotros analizar y decir que ha aumentado”, expresa la psicóloga. “Lo que sí es constante es que se está visibilizando más el tema”.

 

Cambios sociales

La violencia puede ser un indicativo del estado psicológico y emocional de la población.

Durante la presentación de un programa para mejorar la atención en salud mental, Almánzar establecía la relación entre el número de dominicanos que necesitan cuidados psicológicos y los niveles de violencia, accidentes de tránsito, homicidios, feminicidios, divorcios, adicción, estrés y otros problemas, “los cuales hacen que la gente experimente períodos de trauma y dolor”.

En opinión del psiquiatra, tanto la presión social como la impunidad -y la frustración que se deriva de estas- generan violencia.

“La violencia está en la sociedad”, comenta el médico. “Tanto globalización como esta posmodernidad nos lleva a la violencia... Cuando nos sentimos insatisfechos en lo que tenemos y en lo que queremos eso nos provoca frustración y eso mal canalizado provoca violencia”.

Los cambios que ha experimentado la sociedad en décadas recientes han hecho aumentar la presión y la insatisfacción sobre los ciudadanos, según Almánzar. La explosión demográfica, la migración del campo a la ciudad, el subsecuente aumento de la población urbana, la carencia de servicios básicos y de una educación de calidad... “eso crea una presión social que se tiene que traducir en insatisfacción y, por ende, en violencia”.

Estudiar el fenómeno

Para paliar la violencia y sus consecuencias sobre la salud mental de los ciudadanos, dice Alba, hay que volver a estudiar el fenómeno.

“No podemos responder con lo que respondíamos hace unos años porque, como decía el doctor (Almánzar), todo ha cambiado”, argumenta la profesional de la conducta. “Hay que actualizar el discurso y que la práctica venga desde la comunidad hasta el profesional”.

El acercamiento a la población es muy importante porque, de acuerdo con Alba, se ha demostrado que cuando en un lugar ocurre un hecho de violencia toda esa comunidad se ve afectada.

“Deberíamos tener programas con los que podamos resarcir de alguna manera los efectos que eso deja en toda una comunidad”, manifiesta Alba, quien considera que los problemas de salud mental están “discapacitando de alguna manera a nuestra población”.

 

 

EL PODER DE LA ATENCIÓN PRIMARIA

La Dirección General de Salud Mental y Society for Family Health presentaron un proyecto para mejorar la calidad de la detección, la atención y el seguimiento de las enfermedades mentales.

“El poder de la atención primaria para servicios de salud mental en la República Dominicana” cuenta con financiamiento de Population Services International (PSI) y Maverick Collective.

Wendy Alba explica que la iniciativa busca fortalecer la inclusión de los servicios de salud mental dentro de la atención primaria.

 

El trabajo con la comunidad, además, persigue contrarrestar el estigma y la discriminación que no solo impide a las personas identificar situaciones de riesgo de salud mental y buscar ayuda, sino que también imposibilita que haya una red social que las apoye.

El proyecto incluye la realización de una investigación para determinar la situación de la salud mental (abarcará Barahona, Puerto Plata, Salcedo, Monte Plata y Santo Domingo Este). A partir de los resultados del estudio, se desarrollará un modelo de atención en Santo Domingo Este. Además, se diseñarán planes de capacitación y campañas enfocadas en los problemas que se identifiquen en las comunidades.

 

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