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Nos han enseñado a que la monogamia es un rasgo natural de la sociedad, pero el mundo en el que vivimos parece demostrar lo contrario. Descubre si la monogamia es natural.

Redacción Life and Style 30 septiembre 2021

 

¿La monogamia es natural? Esto es lo que opina la psicología

Nos han enseñado a que la monogamia es un rasgo natural de la sociedad, pero el mundo en el que vivimos parece demostrar lo contrario. Descubre si la monogamia es natural.
 

 

 

¿La monogamia es natural? La psicología evolutiva analiza si el ser humano tiende a eso o a la poligamia.

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La discusión parece ser eterna: ¿la monogamia es una construcción social opresiva y antinatural o es parte de la naturaleza humana? Históricamente hemos crecido pensando que sólo podemo estar enamorados de una persona y nos aferramos a una idea de amor completamente romántica. Sin embargo, cada vez son más las personas que deciden no llevar una vida en pareja, o bien, involucrarse en relaciones abiertas. A esto sumemos la cada vez mayor cantidad de matrimonios que fracasan . Ante esto se hace inevitable preguntarse: ¿la monogamia es natural? Bien, esto es lo que la psicología opina al respecto   Más

Ciertamente, la monogamia no es un tema fácil. Hay que pensar no sólo en el número de divorcios, sino en la cantidad de relaciones monógamas en las que los integrantes de la pareja son infelices y están atrapados en una prisión carente de intimidad emocional e incluso de satisfacción sexual. Lo único que hay es culpa, inseguridad y fantasías frustradas de una vida mejor. Cada vez más, parece que pensar que dos personas pueden ser razonablemente felices en una relación sexualmente exclusiva no es más que una fantasía salida de un cuento de hadas.

 

La psicología evolutiva se ha dedicado a estudiar si la monogamia es natural o no, y la respuesta no es tan sencilla. Desde una perspectiva multicultural, ser monógamo no es un estilo de vida universal. Tomemos en cuenta que hay culturas en las que tanto la prostitución como la poligamia son legales. Y si nos vamos a tiempos remotos, ¿cuántos patriarcas bíblicos no tuvieron muchas esposas y concubinas? Esto es tal, que incluso los primeros mormones fueron polígamos, pues era lo que dictaba el Antiguo Testamento.

Un factor que la psicología considera clave para entender la monogamia es la paternidad. En todas las culturas conocidas, los hombres se han involucrado en la crianza de sus hijos (quizás en menor medida que las mamás, y sí, siempre hay padres abandonadores, pero la norma es que estén presentes). El análisis evolutivo y multicultural del ser humano parece indicar que criar hijos, tanto en hombres como mujeres, es parte de la naturaleza humana.

Lo interesante es que si se hace un análisis interespecie, se puede notar que la paternidad no es común en todas las especies. Mientras que las aves lo hacen con mucha frecuencia, a los mamíferos les cuesta. Sin embargo, las aves sólo tienen este comportamiento si están en una relación monógama (aunque sea por sólo una temporada de apareamiento). Así, se está llegando a la teoría de que la paternidad sólo evoluciona cuando hay monogamia. Esto se debe a un factor al que los expertos llaman certeza de paternidad, e implica que el éxito reproductivo en un hombre se considera mayor si él tiene la certeza de que puede criar exitosamente a un hijo suyo. Esto nos lleva a una nueva implicación: para que el hombre tenga certeza de paternidad, al menos la mujer debe ser fiel.

Aquí es donde entra el papel de la mujer: para una mujer sólo es “rentable” ser monógama si tiene la certeza de que el hombre se va a quedar con ella a ayudar a criar y proteger al hijo. Así, el cuidado biparental de un crío sólo es posible si una pareja está dispuesta a ser monógama.

¿Qué tanto se nos da la monogamia?

 

Dado que el modelo de crianza universal suele ser biparental, parecería que los seres humanos evolucionamos en una dirección monógama. El problema es que el haber desarrollado tendencias monógamas no excluye ni reprime nuestras tendencias polígamas. Es decir, podemos tener un ideal monógamo, pero eso no descalifica el que podamos tener ciertas habilidades interpersonales, deseos y personaliad que nos hagan exitosos en la poligamia.

Muchos fallamos en la monogamia en el sentido de que tenemos tan metida la idea de que lo ideal es estar en una relación satisfactoria y vitalicia con una sola persona, pero como pertenecer a un sólo individuo no se nos da, no conseguimos lo que más queremos. En ese sentido, los psicólogos han notado que la gente auténtica, altamente empática, con buenas habilidades de comunicación es mejor en la monogamia que las personas narcisistas, falsas y sin buenas habilidades de comunicación.

En conclusión, desde una perspectiva evolutiva, la monogamia es natural porque la paternidad es natural en la especie humana, y esta sólo puede darse si hay suficiente exclusividad sexual para permitir la certeza de parentesco para el hombre y la provisión de recursos para la mujer.

Dicho esto, tenemos deseos no-monógamos porque tendemos a querer reproducirnos (viéndolo desde un punto de vista evolutivo. Obvio no es que quieras tener hijos con cada persona guapa que se te cruce en el camino) con la pareja con el mejor material genético, incluso si no se queda o si tenemos que compartirla. Además, la monogamia requiere de cierta disposición de personalidad y habilidades que no todos tenemos.

Lo liberador es que no tienes por qué ser un buen monógamo si no está dentro de tus deseos y aspiraciones. Igual y lo tuyo es la no-monogamia consensuada, y está bien, siempre y cuando tengas las habilidades interpersonales (buen manejo de los celos e inseguridad derivados de compartir pareja) y los rasgos de personalidad para hacerlo. Lo importante es ser honesto con uno mismo, estar dispuesto a conocerse y cuestionarse y aceptar que hay gamias que nunca nos van a funcionar aunque hagamos nuestro mejor esfuerzo.