INVESTIGACION DE LA UNIVERSIDAD DE MILAN
Lo detectaron estudiando la reacción de chicos ante imágenes de sus pares.
Existe un gen de la timidez.
Los niños que lo tienen son más introvertidos que la mayor parte de sus pares y reaccionan en forma distinta al resto cuando están frente a manifestaciones de hostilidad.
Son los resultados de un estudio de investigadores dirigidos por Marco Battaglia, profesor adjunto de Psicología Clínica en la Universidad Vita-Salute San Raffaele de Milán, Italia.
La investigación, publicada en el número de enero 2005 de "Archives of general psychiatry" se realizó en la Universitá Vita-Salute San Raffaele de Milán, en colaboración con clínicos e investigadores del Instituto Eugenio Medea-La Nostra Famiglia de Bosisio Parini en Milán.
El equipo de estudió 49 niños de 7 a 9 años, y actuó en dos frentes, el del comportamiento y el genético.
Un año antes, los investigadores habían estudiado el comportamiento de los niños pero no habían definido el grado de timidez en el ámbito social.
Paralelamente, se analizaba su ADN y se hacía una secuencia utilizando simples muestras de saliva.
La pantalla de una computadora mostraba a los niños imágenes de sus pares con expresiones de alegría, rabia y neutralidad.
Paralelamente, una serie de electrodos registraban la actividad cerebral.
Los electrodos empleados eran altamente sensibles tanto como para detectar las variaciones de potencial que se registran entre 300 y 400 milésimas de segundo cuando un individuo es expuesto a un estímulo sensorial importante, como la expresión del rostro de la otra persona.
Las breves trazas encefalográficas registradas en el test mostraron cómo los niños más tímidos tenían, en algunos contextos sociales, modalidades particulares de activación del cerebro.
Por último, los datos psicológicos y cerebrales fueron cruzados con los genéticos.
El análisis de la secuencia del ADN de los niños permitió a los investigadores descubrir que un porcentaje significativo de los sujetos más tímidos tienen en común estas trazas encefalográficas particulares y una variante del gen 5-HTTLPR, como se lo bautizó.
Es justamente este gen ?que regula el transporte de la serotonina, uno de los principales neurotransmisores del cerebro? que puede ser visto como la llave de la timidez.
En Italia, cerca del 10% de la población de niños y adolescentes parecen ser más inhibidos y tímidos que el promedio.
Esta inhibición social tiene, en parte, un origen genético y por otra se ve influenciada por la experiencia del individuo.
Mientras que la mayor parte de los niños resuelven cuando crecen este problema, en parte o por completo, sin necesidad de recurrir a un apoyo clínico, otros quedan socialmente inhibidos corriendo un mayor riesgo de contraer trastornos de ansiedad durante la edad adulta.
Los niños tímidos, como surge ahora de este estudio, tienen mayores dificultades para interpretar correctamente las expresiones de rabia o de hostilidad de sus pares y esto puede ser para ellos un obstáculo para tener luego una equilibrada vida de relación.
La confirmación precoz de esta fuerte timidez infantil ?aseguran?, y el conocimiento de las causas y procesos neuronales permitirán comprender cuáles son los niños que quedarán socialmente inhibidos en su vida adulta y estarán más expuestos a sufrir trastornos de ansiedad.
TRADUCCION Silvia S.
Simonetti