Inicio

La incidencia de actos criminales, bajo análisis psicológico

Adrián Félix García Hernández/Agencia de I

Morelia, Mich., 15 de julio.

La incidencia de los actos criminales en la sociedad mexicana merece un análisis a partir de la organización familiar para constatar las causas que determinan que los sujetos integrantes de un sistema familiar resuelvan mediante actos criminales ciertos conflictos de su núcleo primigenio, subrayó el director de la facultad de Psicología de

la UMSNH , Mario Orozco Guzmán.

Para desarrollar un marco de análisis, el investigador nicolaita dijo que recurrió a psicoanálisis y en particular al escritor francés Jacques Lacan para abordar los indicios de perturbación que podrían tener las personalidades de personas que constantemente enfrentan ambientes conflictos en su círculo familiar y terminan llevándolo a un esquema social, mediante actos criminales.

El psicoanalista señaló que los peritos criminólogos localizan las consecuencias en el proceso de formación de valores familiares, donde de ser viciada se prepara y desarrollan futuros actos criminales, por lo que existe una relación inconsciente entre la manera en que una familia ha venido desarrollándose bajo un código interno complejo, ya sea a través de secretos, misterios, disputas por herencias y deudas, lo cual se transmite a las generaciones posteriores y de allí a los actos criminales que pudiera desencadenar alguno de sus miembros.

La línea de investigación que desarrolla Mario Orozco Guzmán es cómo una familia llega a estructurarse como escuela para la constitución de sujetos potencialmente perversos, criminales o psicóticos.

De esta manera, los actos no esclarecidos de un pasado familiar turbio (asesinatos, enfermedades crónicas, altos grados de cesantía de sus miembros, etcétera), desemboca en que estos conflictos no resueltos sean abordados por futuros miembros como justificantes para cometer crímenes.

“Existe una transmisión inconsciente de valores que nunca podría afirmar un padre o una madre que han contribuido para la formación de un sujeto criminal, como la incomunicación, la represión, la limitación en la participación de decisiones, entre otras cosas y esto se observa en el discurso de los sujetos criminales de cómo en la familia existía un sistema de creencias o postulados ante la vida”, ejemplificó Orozco Guzmán.