Muchas personas piensan que los desórdenes mentales son raros y que solo le ocurren a los demás.
Esto que puede sonar como una simple frase dicha al pasar es una de las conclusiones a la que arribaron los especialistas al estudiar entre otros aspectos cuáles son los mayores obstáculos que tiene el diagnóstico precoz de las enfermedades mentales.
Junto a ello, el bajo presupuesto que los países asignan al gasto en salud mental, y el círculo vicioso que establece una relación entre pobreza, el desarrollo de trastornos mentales y el gran impacto económico, son algunos de los aspectos relevantes del estudio realizado en 28 países como iniciativa de
En 1998
Pero no solo eso; el cuestionario fue ampliado para incluir preguntas detalladas sobre severidad en las afecciones, el predominio, y el tratamiento de los desordenes.
Las encuestas fueron puestas en ejecución en 28 países alrededor del mundo, incluyendo los países menos desarrollados en cada región, y a través de ella se han entrevistado a 60.463 adultos, por un grupo interdisciplinario de más de cien investigadores entre los que se encuentran neurólogos, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, biólogos.
La investigación pretende dar con datos más precisos en torno a la prevalencia de los trastornos mentales, las cargas sociales que implican, las cargas comparativas, tasa de necesidad de tratamiento, en gente que no ha recibido atención o tratamientos, cuáles son los problemas por los cuales la gente no asiste a la consulta, por qué se abandonan los tratamientos, hacer un informe taxonómico para saber quién sufre entre otras metas.
Hoy ya se están dando a conocer los resultados de 14 de los países participantes: De América: Colombia, México, Estados Unidos; de Europa: Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España, Ucrania; de Oriente Medio y África: Líbano, Nigeria; y de Asia: Japón, exámenes separados en Beijing y Shangai en
Los protocolos de la encuesta fueron rigurosamente supervisados, a través de un comité examinador de la organización que coordinó el examen en cada país, aprobó y supervisó la conformidad con los procedimientos para obtener consentimiento informado y proteger temas humanos permitirán concientizar sobre la verdadera carga y el costo humano, social y económico que representan los trastornos mentales, tal como lo ha señalado
Datos de la realidad sin embargo y a pesar de los esfuerzos los estudios actuales han demostrado que en muchos países no se considera que la salud mental deba estar incluida en los servicios de salud; y mayoritariamente destinan menos del 1% del presupuesto de salud, a la salud mental.
Diferencias y semejanzas:
Otro dato importante radica en el hecho que a través de este estudio se reafirma que la severidad con que puede aparecer un desorden mental está relacionada fuertemente con el tipo tratamiento que se da, algo que ocurre en casi todos los países.
Los resultados preliminares de las 14 naciones que han finalizado la investigación, ha encontrado que no recibieron ningún tratamiento en los 12 meses antes de este estudio, entre un 35,5% a un 50,3% de los casos serios (o más severos) en países desarrollados, y un 76,3% a 85,4%, en países menos desarrollados; una cifra por cierto alarmante.
No hay verdadera conciencia del impacto que tienen las enfermedades mentales tanto social, humana, como económicamente.
Se estima que el costo anual que tienen estas enfermedades, representa un 2,5% del PBI.
Otro dato relevante es que los trastornos mentales están registrados entre las 5 enfermedades más discapacitantes a través de la depresión, la esquizofrenia, los trastornos bipolares, el abuso y dependencia al alcohol, y el trastorno obsesivo compulsivo con lo cual reafirma sus expectativas.
"Hay más información sobre salud mental, hay avances en la forma de medir estos problemas" señala este reconocido investigador en salud mental, para agregar que hoy se sabe que "los trastornos mentales se dan en una prevalencia del 50% en la población general; mientras que en el último año la prevalencia ha oscilado entre el 15 y el 20%".
También explica la existencia de una relación entre otras enfermedades y el uso de sustancias, y como agravante el hecho de que solo una minoría recibe un adecuado tratamiento.
Expectativas:
Este ambicioso proyecto ha centrado sus expectativas en que los nuevos conocimientos alimentas nuevas esperanzas.
Esas esperanzas se fundan en la posibilidad de que la gente pueda "cceder a los tratamientos en lo que se denomina atención primaria de la salud" para facilitar y agilizar el acceso a los servicios para la mayor cantidad de gente.
Para ello se requiere capacitar al personal, y que los grandes ejes de salud mental estén incluidos en los planes de formación y cursos de capacitación.
Otro recurso es que desde el estado "e asegure la disponibilidad de medicamentos que puedan paliar los síntomas, reducir la discapacidad, abreviar el curso de muchos trastornos y prevenir recaídas".
"Prestar asistencia a la comunidad", se ha estudiado que la asistencia comunitaria pública sobre salud mental, para reducir las barreras que entorpecen la asistencia y el tratamiento adecuado, así como dar a conocer el tratamiento de las enfermedades mentales, el proceso de recuperación y los derechos humanos de los enfermos mentales.
Pero también los objetivos implícitos en este proyecto implican establecer políticas programas y legislación a escala nacional, involucar a las comunidades y a las familias, desarrollar recursos humanos; establecer vínculos con otros sectores de la comunidad, y apoyar nuevas investigaciones.