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Definiciones y reflexiones del Psicópata

Mariano Arnal. ElPorvenir.com

Transcribo la definición de psicopatía del diccionario terminológico de ciencias médicas: Término general para las enfermedades mentales.

Trastorno psíquico caracterizado por deficiencia de control de las emociones e impulsos, impulsividad, insuficiencia de adaptación a las normas morales o sociales, asociabilidad y tendencia a la actuación y conductas antisociales.


Y remite al sinónimo Personalidad antisocial, que define así: Entidad nosográfica de límites imprecisos que designa una evolución biográfica, un tipo específico de estructura caracterial y un conjunto habitual de conductas y síntomas.


Se caracteriza por la transgresión y alteración de las normas éticas y sociales, la inestabilidad emocional, la impulsividad y tendencia a la acción y la frecuente disposición a la toxicomanía, la práctica de perversiones y la delincuencia.


Sin.

Personalidad psicopática.

Y sigo con la Larousse: Nombre genérico de un trastorno mental.


(Lo que caracteriza el trastorno mental es la perturbación de la comunicación interpersonal, a diversus niveles,y por causas biológicas o psíquicas.


Según se oriente la psiquiatría en un sentido u otro de explicación, ésta será biogenética o psicogenética.


) Trastorno psíquico que se manifiesta en síntomas que configuran la personalidad psicopática.


(Como clasificación nosológica tiene poca consistencia.) Y la Espasa (ed.1922) define al psicópata como persona afecta de psiconeurosis.


Y la psicopatía la define como Término general para las alteraciones de la mente.

A veces se emplea oponiéndolo a neuropatía, por señalar preferentemente las perturbaciones de la función intelectual.


Remite a psicosis y pasa a tratar de la psicopatía sexual.

Vistas las definiciones, el nombre le viene muy grande a la enfermedad, que para entendernos lo es de carácter judicial, pero sin consistencia clínica, como dice la Larousse.


En fin, una auténtica trampa para camuflar delitos y ayudar a los delincuentes a gozar de la libertad a la que tienen todo el derecho.


El sufijo -patía, que hace referencia a un padecimiento, no se ve así.

Parece que es de esas enfermedades que no cursan con dolor, sino que se lo causan a los sanos.


¡No todas las enfermedades iban a ocasionar dolores y padecimientos al que las sufre! Alguna enfermedad tenía que haber de la que se pudiese gozar! Porque ¡hay que ver lo que gozan algunos con sus psicopatías, y lo que hacen sufrir a otros! Porque encima resulta que muchos de esos psicópatas, los sádicos, necesitan del dolor ajeno para sentir ellos placer.


¡Qué lástima!, son unos pobres enfermos que necesitan toda nuestra comprensión y ternura.


¿Y sus víctimas? ¿Sus qué? Así que nada de paqoV (pázos), nada de dolor.

Y de yuch (psyjé), de alma, tampoco.


Como se dice en castizo, son unos desalmados.

Es que ni la medicina quiere entrar a definir el alcance de esta palabra, porque no es propiamente una enfermedad; es un coladero.


Si es cierto que están enfermos, no hay ni por qué encerrarlos, porque casi todas las enfermedades mentales se tratan en régimen ambulatorio, sin internamiento, como no sean muy graves.


Y por lo visto estos psicópatas de conveniencia no necesitan ni medicación siquiera.


Y se rehabilitan en seguida.


Ahora que, eso sí, son muy proclives a la reincidencia.

Pero tampoco es el caso de hospitalizar a uno permanentemente porque enferme a menudo.


Ya se sabe, un enfermo, sobre todo si es psíquico, acarrea algunas molestias que hay que aceptar.