El psicólogo y director de Psicología Clínica en la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) John Read ha afirmado, en una entrevista con Efe, que "la esquizofrenia no es una enfermedad, sino que está causada socialmente".
Read ha visto recientemente traducido al español el libro "Modelos de locura" (Herder), del cual es coeditor y autor de algunos textos, y que ha sido polémico y celebrado a partes iguales.
La tesis más espectacular de Read es la que relaciona esquizofrenia y abusos físicos y sexuales, tanto en la infancia como en la edad adulta, hasta el punto de que, según los estudios comparados de este psicólogo, dos tercios de los pacientes psicóticos han sufrido abusos.
Ahora bien, Read insiste en que ésta es, sin duda, una causa importante, pero "no es la única", sino que "es una forma de enfatizar las causas sociales, en detrimento de la teoría de la influencia genética que se habían sostenido hasta hoy".
John Read habla de actuaciones "a dos niveles" para combatir el abuso: "después del hecho, cuando los servicios de salud deberán preguntar al paciente, y utilizar los recursos necesarios para su recuperación".
"Pero, más importante es la prevención primaria, que debe centrarse en los primeros cinco años de vida del niño", indica Read, para quien "tendríamos que invertir dinero para asegurarnos que todos los chicos tuvieran dos cosas muy simples: el cariño de al menos un adulto, no importa quien sea, y estar a salvo de los abusos", expone.
Pero Read se muestra escéptico al respecto porque "es difícil que los políticos inviertan dinero ya que los efectos no se ven hasta la generación siguiente, y a los políticos les gusta invertir en cosas que muestren sus efectos inmediatamente para ser reelegidos".
Otra idea de Read que ha hecho temblar los cimientos de la psicología clásica es el cuestionamiento del uso de medicamentos en los tratamientos contra la psicosis.
"Distintas personas necesitan distintas cosas", asegura, "y no estamos dando ninguna elección".
El psicólogo neozelandés, que asegura que "no soy anti-medicamentos, soy anti-profesionales que no seleccionan el tratamiento en función del paciente", explica que para mucha gente el mayor problema es "algún lugar para vivir, o un poco más de dinero".
"Si me dices que la CIA te está persiguiendo" -prosigue Read-
"puedo hacer dos cosas: drogarte con medicamentos para que no puedas pensar nada o puedo tener una conversación sensata contigo y preguntarte qué evidencias tienes para creer esto".
En todo el mundo hay experiencias que intentan superar la esquizofrenia al margen de los circuitos e instituciones tradicionales, como es el caso de Radio Colifata y Radio Nikosia en Buenos Aires y Barcelona, respectivamente, donde existe un programa de radio hecho exclusivamente por enfermos mentales.
En este sentido, John Read habla de los Grupos de Escuchadores de Voces.
"Es maravilloso" -dice-, "no se trata sólo de darse apoyo mutuo, sino de enseñarnos a los profesionales a tratar con gente que oye voces" porque "nos dicen que no es necesariamente malo escuchar voces.
Algunas personas oyen voces de apoyo que les animan a seguir adelante".
"Lo importante de todo es que si queremos progresar, tenemos que empezar por escuchar a la gente que ha tenido estas experiencias, y preguntarles.
Porque no es lo mismo que las voces estén basadas en traumas o abusos que sean fruto de una experiencia espiritual", que no tienen absolutamente nada que ver con las salud mental, detalla.
"Sí: yo oigo voces.
¿Tú no? ¿Cuál es tu problema?", argumenta Read.
John Read aún tiene otro dato rompedor que revelar: se curan más esquizofrénicos en los países en vías de desarrollo que en los países occidentales.
"En occidente, con todos nuestros medicamentos, las tasas de recuperación son de un tercio, mientras que en el Tercer Mundo son de dos tercios", explica el psicólogo.
"No sabemos del todo qué diferencia hay", confiesa John Read, "pero seguramente tiene que ver con menos estigma, más apoyo familiar y que allí nadie dice que hay que temer a los locos".
A su juicio, "el mensaje más importante es que la gente se recupera, y las tasas de recuperación se están incrementando.
Así que quizás algún día alcancemos las mismas tasas que el Tercer Mundo".