Los relatos sobre muertos que aterrorizan a los vivos
José Begua Amores. El Periódico de Aragón
Los relatos sobre muertos que aterrorizan a los vivos han cumplido su papel en este orden. Gracias a que contribuyen a exagerar el temor a la muerte, se ha podido administrar mejor esa "vida" que se da por auténtica. Si algo caracteriza a la Modernidad es su obsesión por poner la muerte lo más lejos posible de la vida.
<p style="text-align: justify;"><img alt="" src="https://www.psikis.cl/archivos/tn_muertos1.png" style="height:422px; width:300px" /><strong style="font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px"><span style="color:black"><span style="font-size:72px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif">L</span></span></span></strong><strong style="font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px"><span style="color:black">os relatos sobre muertos que aterrorizan a los vivos han cumplido su papel en este orden.</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><strong><span style="color:black">Gracias a que contribuyen a exagerar el temor a la muerte, se ha podido administrar mejor esa "vida" que se da por auténtica.</span></strong></span></span><strong><span style="color:black"><!--?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /--></span></strong></p>
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<p style="text-align: justify;"><span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Si algo caracteriza a la Modernidad es su obsesión por poner la muerte lo más lejos posible de la vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Primero se expulsaron los cementerios del centro de las ciudades, luego se impidió a familiares y vecinos atender a sus muertos cediendo ese derecho a las empresas y, al final, los mismos moribundos han solido ser apartados con silencios y mentiras de su propia muerte.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Sin embargo, este intento de blanquear la existencia nunca ha funcionado del todo bien.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Probablemente porque la línea que separa la vida de la muerte es, en realidad, como todas las fronteras, extremadamente porosa.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Lo demuestra la última película de Almodóvar, </span><em style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Volver</em><span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Algunos de sus personajes hablan de muertos que, por haber dejado sin resolver algo en vida, se le aparecen a los vivos para recordárselo.<br />
También se dice que una vez solucionado el problema, los muertos mueren del todo y vuelven para siempre a su mundo.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">NO SÓLO en La Mancha los muertos visitan a los vivos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">En Hollywood pasa lo mismo.<br />
Sin embargo, allí las visitas son menos amistosas pues las distintas clases de cadáveres que cruzan la frontera lo hacen para terrorizar, secuestrar o matar a los vivos.<br />
Además, en las películas de Hollywood no hay manera de que los muertos, después de hecho el trabajo, quieran morir del todo y queden recluidos en su oscuridad.<br />
En fin, si en La Mancha la relación entre los dos mundos es amistosa, en Estados Unidos tiene un carácter bastante hostil.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">En la zona borrosa que separa la vida de la muerte, no sólo están los "no-del-todo-muertos" que visitan a los vivos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">También hay distintas clases de "no-del-todo-vivos" que, como los muertos de </span><em style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Volver</em><span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">, quisieran aclarar su condición.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">El pasado 8 de marzo apareció una curiosa noticia en los medios de comunicación: Un señor fue a una Residencia de Ancianos, vio desayunando a un hermano suyo y sufrió un susto de infarto.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Al parecer, ese hermano había sido enterrado el día anterior después de que la Residencia acreditara la identidad del muerto y los familiares velaran el cadáver.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">EL PROBLEMA es que el pobre hombre, como está administrativamente muerto, ha dejado de recibir su pensión.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">A partir de ahora será un viviente muerto, un "no-del-todo-vivo", parecido a los <em>zombies</em> de Haití pero a lo moderno, sin papeles.<br />
Y es que, en nuestro burocratizado mundo, lo que distingue a los vivos de los muertos no es el hecho físico de vivir o morir, sino distintas clases de sellos, pólizas y firmas.<br />
Esto lo saben muy bien los inmigrantes.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">En los campos de concentración alemanes había un personaje con una inexistencia algo superior a la de los "sin papeles".</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Los prisioneros lo llamaban "musulmán".<br />
Se caracterizaba por estar privado no sólo de cualquier condición jurídica sino de sus mismos atributos humanos (el habla, el juicio, etc).<br />
Con su deambular autista por el campo de concentración, el "musulmán" muestra que está aún vivo pero que su vida ha sido privada de todo rasgo humano.<br />
Es, por lo tanto, un "no-del-todo-vivo", un "no-humano" viviente.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Actualmente, el trato que está dando Estados Unidos a los prisioneros que capturó en Afganistán y transportó a su base de Guantánamo, en la isla de Cuba, es muy parecido.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Tiene a los presos insensibilizados, con todos los sentidos bloqueados.<br />
Aunque gran parte de la opinión pública mundial ha criticado este tratamiento, Estados Unidos no parece que vaya a dar marcha atrás.<br />
El problema, dicen sus autoridades, es que, como no son miembros de un ejército regular, sino simplemente "terroristas", no se les puede dar el tratamiento que exige la Convención de Ginebra.<br />
De nuevo nos encontramos con un Estado que elimina los atributos jurídicos y humanos de los sujetos.<br />
Lo que queda después de eso, tanto en Guantánamo como en los campos de concentración, es una vida sin humanidad, algo "no-del-todo-vivo".</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">En 1999 un sorprendente filme, </span><em style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Matrix</em><span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">, planteaba una situación similar pero en un escenario futurista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Las máquinas se habían hecho con el poder pero necesitaban a los humanos, más exactamente su vida, como fuente de energía.<br />
Encerrados en cápsulas producían ininsterrumpidamente la energía que requerían sus amos.<br />
Al mismo tiempo, el cerebro de estos "musulmanes" era llenado de imágenes entre las cuales se creía vivir.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Ese escenario no es tan futurista.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">En la sociedad de consumo o del espectáculo sucede, según los situacionistas, prácticamente lo mismo.<br />
Recordemos a Guy Debord: "el espectáculo, en general, como inversión concreta de la vida, es el movimiento autónomo de lo no vivo".<br />
Es lo que pasa con la publicidad.<br />
A base de palabras e imágenes crea mundos que parecen más vivos que los reales.<br />
Además, la publicidad seducirá al consumidor con la idea de que al adquirir tal o cual mercancía obtendrá el derecho a penetrar en esos mundos.<br />
Así que no es el consumidor quien consume el producto sino, al revés (más que al revés), es la imagen del producto la que consume y asimila al consumidor.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Los "sin papeles", "musulmanes", prisioneros de Guantánamo, esclavos de </span><em style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Matrix</em><span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px"> y habitantes de la sociedad del espectáculo, tienen en común el hecho de que sus vidas, en distintos grados y de diferente manera, han sido deshumanizadas.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">Para llegar a este extremo ha sido necesario que la muerte fuera ocultada a la vida y que se perdiera el contraste entre una y otra.<br />
Sólo así los "no-del-todo-vivos" han podido pasar por vivos.<br />
Los relatos sobre muertos que aterrorizan a los vivos han cumplido su papel en este orden.<br />
Gracias a que contribuyen a exagerar el temor a la muerte, se ha podido administrar mejor esa "vida" que se da por auténtica.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">EN ´VOLVER´ se dice que los muertos de La Mancha sólo quieren morirse del todo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">También se da a entender que se llevan bien con los vivos.<br />
Esta mejor relación que tienen en la ficción quizás tenga que ver con la existencia, en la realidad, de una separación menos violenta entre la vida y la muerte.<br />
Por eso mismo, la gente manchega quizás sepa distinguir más claramente ambos sabores y sea más difícil darle el cambiazo.</span></span></span><br />
<span style="color:black; font-family:arial,helvetica,sans-serif; font-size:22px">Está claro.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:22px"><span style="font-family:arial,helvetica,sans-serif"><span style="color:black">En relación a este asunto, la ruralidad manchega resulta más atractiva que la modernidad de Los Angeles. </span></span></span></p>
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