Inicio

Explican la depresión en la mujer

Internet

La depresión, una de las enfermedades mentales más frecuentes en las civilizaciones modernas, tiene un altísimo costo social.

Además de afectar la productividad de las personas, muchas veces vulnera su sistema inmunológico, por lo que se vuelven presas fáciles de diversos padecimientos físicos.

Esto puede causar su discapacidad e, incluso, su muerte prematura.


Pero, ¿qué es la depresión: un estado de ánimo transitorio, un trastorno sicológico, una alteración orgánica con repercusiones mentales?

Aunque no puede decirse que sea una enfermedad exclusiva del género femenino, pues también el masculino es afectado por ella, se ha visto que más del doble de mujeres que de hombres la padece.


Datos confiables indican que, sólo en México, los trastornos depresivos severos se presentan en 4.5% de las mujeres y en sólo 2% de los hombres.


¿Cómo identificarla?

De acuerdo con la doctora María Asunción Lara Cantú, profesora de asignatura de la Facultad de Medicina y del padrón de tutores de la Facultad de Psicología de la UNAM, e investigadora del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, la depresión es difícil de clasificar, ya que normalmente algunas de las experiencias humanas -como la frustración o el duelo- van acompañadas por estados de ánimo bajos y de tristeza.


No obstante, se puede decir que una persona atraviesa por un episodio de depresión mayor cuando presenta, una o más veces, tristeza y pérdida de interés o placer en las actividades que realiza, al menos durante un periodo de dos semanas; alteraciones del sueño, de la actividad sicomotora y del apetito; falta de energía; sentimientos de culpa; y dificultad para pensar, concentrarse y tomar decisiones.


Frecuentemente, este cuadro se complementa con irritabilidad incontrolable y ansiedad, así como con dolores de cabeza, espalda o estómago (quejas somáticas).

Todo esto trae como consecuencia un gran deterioro en los ámbitos familiar, laboral y social.


"El desencadenamiento de un episodio depresivo -abunda Lara Cantú- requiere la combinación de varios factores.

Entre éstos se encuentran los biológicos, como alteraciones de ciertos neurotransmisores en el cerebro; y los sicosociales, como una infancia en condiciones adversas, la separación de la pareja, la pérdida del empleo, la violencia familiar, la viudez o un divorcio."


Vulnerables

Como ya se dijo, la depresión es padecida por más mujeres que hombres, no solamente en nuestro país, sino en el resto del mundo.


"Esto no obedece a que nosotras seamos menos sanas, las patologías no se diferencian por el sexo -puntualiza la investigadora-, sino a que los hombres pueden expresar su malestar de otras maneras; por ejemplo, mediante conductas violentas y delictivas, o a través del consumo de alcohol y drogas.

Las mujeres, en cambio, presentan depresión.

Ahora bien, ello no quiere decir que los hombres no se depriman, aunque lo hacen de modo distinto."

Hasta hace unos años se pensaba que la depresión en el género femenino era causada por los cambios hormonales relacionados con la menstruación, el embarazo, el posparto y el climaterio.

Hoy se sabe que, si bien, alteran el estado de ánimo, esos cambios no explican fehacientemente el hecho de que haya más mujeres deprimidas que hombres.


Lara Cantú cree que, más que la hipótesis biológica, los factores sicosociales pueden explicar mejor ese fenómeno, y entre ellos quizás el de mayor peso sea la violencia.


"Desde niñas, las mujeres experimentan más situaciones de violencia sexual que los hombres, sobre todo en el seno de la familia."

Otra causal, según la investigadora, es que las mujeres son educadas a partir de determinados estereotipos o roles de género.

Así, se les enseña a ser pasivas, sumisas y abnegadas, lo cual les impide tener respuestas más asertivas y autosuficientes en condiciones estresantes.


Una más es que las mujeres son las que generalmente cuidan a la familia, a los enfermos y a los miembros en problemas, las que se hacen cargo de las relaciones emocionales dentro de aquélla y las que reciben el mayor peso cuando se establece la desarmonía en la pareja.

Eso las hace vulnerables.


Lo primero: buscar ayuda

Lara Cantú es enfática cuando advierte que, con frecuencia, las mujeres con síntomas de depresión (leves, moderados o severos) no salen solas, sin ayuda.

En tales casos, pues, la invitación muy mexicana a "echarle ganas" no funciona.


Así, las mujeres que no reciben ayuda, caen en un círculo vicioso: como están deprimidas, no hacen sus actividades, se sienten culpables, experimentan mayor malestar, piensan que es por falta de fuerza de voluntad y se deprimen cada vez más.

Hay que señalar que los hombres también caen en él.


"Cuando alguien se siente deprimido, debe buscar ayuda profesional, entender que no podrá salir adelante sólo con fuerza de voluntad y desechar la creencia de que la depresión es la antesala de la locura -apunta la investigadora, y añade-: Por lo que se refiere específicamente a las mujeres, deben darse tiempo a sí mismas, decirse: ´Somos importantes y por eso nos damos tiempo´.

Si asumen esa actitud, podrán reflexionar, valorarse, propiciar el reconocimiento ajeno de sus aportaciones, comprender qué las hace sentir mal y así dar respuestas asertivas."

Otro aspecto sobre el que la especialista llama la atención es la prevención.

"Si alguien empieza a sentirse agripado, acude al médico.

Con la depresión, uno debe actuar de la misma manera, aunque los síntomas sean leves.

Si no se atienden, pueden empeorar."

El grupo de investigadores dirigido por la académica universitaria ha desarrollado y evaluado un método educativo y de prevención, cuyo propósito es darles elementos a las mujeres para reducir los síntomas de la depresión.


Se basa en una estrategia estructurada alrededor del volumen ¿Es difícil ser mujer? Una guía sobre depresión, escrita en 1997 por Lara Cantú.

Dicha guía se distribuyó entre mujeres que acudieron a centros de atención primaria y servicios de salud mental de la ciudad de México.


"Los resultados obtenidos -dice Lara Cantú- mostraron la eficacia de esta guía para atender la depresión, la ansiedad y los síntomas somáticos.

Pero quizás lo más notable haya sido que varias pacientes que la leyeron fueron capaces de entender y enfrentar mejor sus problemas, cambiar su forma de pensar, conocerse y aceptarse tal como son