
Casi la mitad de personas que sufre depresión en Catalunya, Baleares y Aragón abandonan su tratamiento farmacológico dos meses después de iniciarlo, pese a que los expertos consideran que su duración mínima adecuada sería de seis meses, según un estudio elaborado por la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP).
El estudio, auspiciado también por la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN) y la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB), se realizó a partir de 1.140 entrevistas realizadas a médicos de atención primaria de 14 comunidades autónomas sobre la situación del tratamiento de la depresión en España.
La duración de la terapia antidepresiva se establece en función de factores como intentos de suicidio, episodios previos de cuadros depresivos, gravedad del caso, personalidad del paciente o antecedentes familiares.
Sin embargo, en Catalunya, Aragón y Baleares, uno de cada tres depresivos no mantiene el tratamiento durante el tiempo adecuado.
En estas regiones, del total de pacientes que abandonan la medicación, el 43,3 por ciento lo hace en los dos primeros meses.
La mayoría decide dejar el tratamiento por una mejoría inicial, aunque también hay enfermos que esgrimen un rechazo a los fármacos, falta de información o poca creencia en su eficacia.
El 31,7 por ciento de pacientes que suspende la medicación no lo comunica a su médico y el 65,4 por ciento lo notifica tiempo después de la interrupción.
Estas cifras son ligeramente superiores a la media nacional, donde el 29,5 por ciento de enfermos no comunica su abandono y el 63,6 por ciento avisa tiempo después.
En el estudio, el 85,6 por ciento de médicos advierte que suspender un tratamiento antidepresivo puede provocar recaídas, el 63,5 por ciento considera que se produce una falta de recuperación completa y el 18,8 por ciento considera que se producirá un aumento en la severidad de futuros episodios.
El informe también destaca la alta prescripción de antidepresivos para tratar la depresión por parte de los médicos de atención primaria de Catalunya, Baleares y Aragón.
Estos facultativos instauran tratamiento en el 83,6 por ciento de casos, un 7 por ciento más que la media nacional.
Se trata del porcentaje más elevado en todo el territorio nacional, donde la tasa de prescripción de antidepresivos es del 76,4 por ciento.
Aunque la mayoría de médicos de primaria diagnostica los síntomas de depresión, en algunos casos, principalmente por la gravedad o complejidad del caso, deciden derivarlo a un especialista.