Sicología del terrorismo
Fidel Hernández Hernández. Unión Liberal Cubana
En el contexto actual suelen proliferar conductas antisociales como la del terrorismo
<p><img alt="" src="https://www.psikis.cl/archivos/terrorista.jpg" /><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial"><strong><span style="font-size:48px">E</span></strong>l tema del terrorismo es hoy una preocupación que ha dejado de ser un asunto particular de determinados estados para convertirse en una asignatura permanente en todo el mundo debido al impacto político, económico y psicosocial que han tenido y siguen teniendo los atentados del 11 de septiembre.<br />
<br />
¿Cuáles son los factores de riesgo que han tenido y tendrán que afrontar las sociedades actuales a raíz de la extensión del fenómeno del terrorismo? El hecho de que los atentados fueran vistos por millones de personas de forma indirecta a través de la televisión ha constituido un espectáculo mediático que ha provocado un impacto socioemocional que puede influir de manera decisiva en los cambios políticos y económicos de una gran parte del mundo.<br />
<br />
Además, una de las consecuencias más significativas es el aumento de la percepción de inseguridad e inestabilidad de los ciudadanos ante un sistema institucional jurídico que parecía consolidado e inmutable y que ahora parece mostrarse frágil para resolver una amenaza invisible que puede poner en peligro los logros y el futuro de la propia humanidad.<br />
<br />
La representación social que tenemos del mundo que vivimos ha cambiado en un periodo de tiempo breve lo que no ha dado tiempo para asimilar y reacomodar nuestros esquemas mentales para comprender las particularidades políticas, sociales y económicas que la realidad actual nos está ofreciendo.<br />
<br />
Esta realidad la estamos percibiendo a través de signos y fenómenos para los cuales estamos poco preparados para comprenderlos desde una interpretación coherente y útil para la mayoría de los países del mundo.<br />
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Los procesos de cambio sociales generan incertidumbre e inestabilidad por lo que se requiere tiempo y condiciones para provocar un ajuste y reacomodo con el menor costo posible.<br />
<br />
Sin embargo, nos encontramos ante una realidad que ha cambiado de forma brutal e inesperada en un tiempo mínimo.<br />
<br />
Esto supone un riesgo de adaptación que puede limitarnos a la hora de establecer, con suficiente claridad, nuevos códigos y paradigmas para orientarnos en una realidad cambiante y desconocida: el terrorismo.<br />
<br />
Otro factor de riesgo que matiza los cambios actuales es el posible retroceso de los derechos individuales y las libertades que había logrado la democracia occidental en las últimas décadas.<br />
<br />
El clima de tolerancia a lo diferente, el estar abierto a otras culturas se puede ver amenazado ahora por un terrorismo que tiene en su génesis una concepción totalitaria e intolerante con todo lo que no comparta sus ideas y planteamientos.<br />
<br />
Esta nueva manifestación del terrorismo que estamos observando en los últimos meses está enarbolando la cultura de la intolerancia como único modo de enfrentar los valores y modelos de una sociedad que en su avance y modernización ha elaborado normas y paradigmas democráticos que han proporcionado un estado de bienestar que ha permitido construir sociedades más justas y humanas.<br />
<br />
Junto a este desarrollo científico-técnico y humano también se añaden sus propias contradicciones o "handicap".<br />
<br />
Son estos límites y contradicciones del desarrollo los supuestos argumentos que sostienen y disfrazan los fenómenos terroristas.<br />
<br />
Nos cabe hacernos una pregunta: ¿cuáles son los elementos que contribuyen a fomentar las manifestaciones terroristas? El método del terror surge como consecuencia de la imposibilidad de los que lo utilizan de no poder insertarse en un grupo social o en los contenidos de un sistema de regulaciones constitucionales que brinda la posibilidad de existir defendiendo ideas propias siempre que se respete y tolere las de los demás.<br />
<br />
Estas normas democráticas poseen de forma subyacente concepciones filosóficas y epistemológicas.<br />
<br />
La aceptación de un concepto relativo de la verdad desplazando concepciones, conceptos religiosos y filosóficos antiguos de la verdad absoluta y única son condiciones necesarias para que un sistema social permanezca estable.<br />
<br />
Además la democracia occidental posee un esquema participativo de la sociedad que permite su autorregulación y desarrollo lo que ha sido posible al cambiar las relaciones de poder entre estado y sociedad.<br />
<br />
El terrorismo es definido como una acción violenta que se aparta de los significados reales que dice defender desde el punto de vista social o político.<br />
<br />
El poder vertical y totalitario ha demostrado su ineficacia para generar riqueza y prosperidad a las sociedades.<br />
<br />
La dirección unipersonal y el "endiosamiento" de los líderes sociales son otros de los ingredientes que necesitan los partidarios de las doctrinas totalitarias para imponer su "verdad única".<br />
<br />
Por este motivo, la incapacidad de los terroristas para jugar en las reglas democráticas los hacen salirse de las mismas asumiendo, entonces, la violencia como único modo de resistirse al avance y proliferación de la cultura de la tolerancia, de la participación y de la flexibilidad ante lo nuevo.<br />
<br />
Otro elemento que caracteriza y nutre las concepciones terroristas son el "idealismo mecanicista" para comprender y explicarse los fenómenos económicos, políticos y sociales de la modernidad.<br />
<br />
Es este aspecto el que les hace comprender estos fenómenos de una manera unilateral y parcial, simplificando así las realidades de un país o sociedad en conceptos reducidos y simplistas.<br />
<br />
Por ejemplo, el terrorismo islámico deposita en Estados Unidos la opresión del mundo árabe; lo culpa de su marginación, falta de protagonismo y éxito.<br />
<br />
Sin embargo, estos terroristas no analizan los límites de la concepción de la estructura social de sus países musulmanes donde la presencia de gobiernos autoritarios es la causa real de sus propias limitaciones económicas y sociales que les han impedido un mayor desarrollo y protagonismo mundial.<br />
<br />
Otro elemento psicológico que sirve de estrategia a los movimientos terroristas es el "victimismo".<br />
<br />
En el fundamentalismo radical islámico se presenta una visión lineal de los conflictos donde la única víctima son los palestinos e iraquíes y el gran culpable es Estados Unidos e Israel.<br />
<br />
Esta visión "victimista" les impide ver todo el complejo panorama árabe e internacional como productos de un sistema de causas y consecuencias donde existe responsabilidad mutua.<br />
<br />
Es necesario buscar responsabilidades compartidas trascendiendo errores históricos cometidos por otras generaciones.<br />
<br />
En la actualidad seguir alimentando estos errores, teniendo una mirada neurótica del pasado, carece de sentido ya que impide la compresión del presente y, desde luego, imposibilita construir algún futuro.<br />
<br />
En el caso del terrorismo de ETA y de terrorismos de estado como el de Cuba e Irak se utiliza el victimismo como un elemento de imagen pública para manipular y brindar un falso humanismo que les facilite captar nuevos adeptos sobre todo desde el punto de vista emocional y poco racional.<br />
<br />
Este proceso de manipulación es complejo ya que no pocas veces cala en un sector importante de la población.<br />
<br />
En el caso de Cuba, el estado cubano ha organizado, financiado y exportado guerrillas y tropas regulares del ejército cubano a países de África, como Angola, Etiopía y a algunas naciones de América Latina.<br />
<br />
Esto se ha realizado bajo el escudo teórico del "internacionalismo proletario".<br />
<br />
En cuanto a la manipulación y al victimismo que también exporta el estado cubano, se ha visto, cómo ciudadanos de sociedades democráticas han salido a manifestarse en contra del bloqueo cubano ya que el gobierno "vende" la imagen de que la única causa de los problemas de la isla es el bloqueo de EEUU y no sus propios problemas sociopolíticos y económicos.<br />
<br />
Asimismo, el terrorismo de estado ha tenido distintas etapas durante los últimos 42 años.<br />
<br />
Cuba ha exportado su modo de ejercer la violencia como método de cambio en una sociedad.<br />
<br />
En nombre de la clase obrera, de los oprimidos, de la pobreza y de la injusticia miles de personas han apoyado y justificado el uso de la violencia y el terror sin ninguna culpabilidad e incluso con cierto orgullo.<br />
<br />
Pensemos en Ernesto "Che" Guevara, a quien todavía hoy, en muchos lugares del mundo entre ellos los países democráticos, es enarbolado por jóvenes que portan y visten con su imagen.<br />
<br />
Es curioso el caso de Cuba en donde el "Che" es uno de los paradigmas más utilizados para educar desde la infancia.<br />
<br />
Incluso, los niños en la escuela repiten cada día como consigna "seremos como el Che".<br />
<br />
Otro elemento que está condicionando los movimientos terroristas es el afán de supremacía cultural donde existe un egocentrismo de la propia civilización olvidando el permanente proceso de intercambio cultural y mestizaje que aumenta cada vez más en el mundo de hoy.<br />
<br />
La idea de que existe una cultura o religión superior a otra no es nueva.<br />
<br />
Se conocen las confrontaciones y guerras que han engendrado violencia social debido a la radicalización de posturas y concepciones religiosas en determinados contextos históricos de determinados países a lo largo de la historia.<br />
<br />
Por ejemplo, el cristianismo, hace siglos, fue un arma de persecución y hostilidad contra aquellos que no seguían sus doctrinas.<br />
<br />
Ahora, en la actualidad estamos asistiendo a un proceso de radicalización islámica que puede ganar un gran número de adeptos.<br />
<br />
¿Qué explica que sucedan, a nivel de psicología de masas, fenómenos como estos? Desde luego esta radicalización no surge por las ideas de un individuo concreto sino de la combinación de un conjunto de factores; entre ellos una profunda frustración social que dan como respuesta la aparición de mecanismos para demostrar la superioridad y valía de posiciones culturales y religiosas extremas.<br />
<br />
En contextos como estos suelen surgir líderes con necesidades de autoafirmación, de realización y de resaltar su imagen por encima de los demás al precio que sea.<br />
<br />
El supuesto fin de estos sujetos es enarbolar una causa aparentemente justa para atraer un cierto número de seguidores que los idolatren y endiosen.<br />
<br />
Cuando esto sucede las masas suelen colocar en su líder la esperanza e idealización de resolver sus vivencias de desamparo, injusticia o frustración social.<br />
<br />
Este proceso se puede ver fortalecido si el líder y sus seguidores encuentran una oposición radical a sus planteamientos produciéndose un proceso denominado "polarización del conflicto".<br />
<br />
Las ideas de superioridad y la necesidad de demostrarlas son los móviles psicológicos que conllevan a posturas intolerantes y excluyentes.<br />
<br />
En el caso del fundamentalismo islámico y de Ben Laden observamos que para ellos los valores occidentales son intolerables por lo que proclaman su exterminio ya que, según ellos, los que deben prevalecer son sus dogmas y esta es la verdad universal que debe asumir la humanidad.<br />
<br />
Otro elemento facilitador de estos movimientos violentos es el carácter parcial de la información.<br />
<br />
Los líderes terroristas al igual que los dictadores consideran que las masas han de recibir la información que ellos estimen necesaria y "correcta".<br />
<br />
De esta manera se va creando una distorsión de la realidad tanto externa al país como a la propia realidad interna.<br />
<br />
Esto es una condición básica para que los dictadores o líderes fanáticos manejen a su antojo las sociedades y a su grupo de seguidores provocando lo que en psicología social se ha llamado un "desmentido de la percepción".<br />
<br />
Los individuos se refieren, entonces, a una realidad que no corresponde con su propia vida.<br />
<br />
Si este proceso es prolongado en el tiempo genera raíces profundas en la sociedad provocando procesos y comportamientos sociales contradictorios y "esquizofrenizantes" que pueden tener poca compresión para el que los observa desde fuera.<br />
<br />
¿Cómo explicar entonces que un pueblo como el cubano salga a las calles a gritar consignas a favor de un régimen que los tiene sumidos en la miseria y la carencia de libertades individuales? ¿Cómo puede lograrse que un pueblo permanezca pasivo, impotente e incapaz de reclamar sus propios derechos? Esto es gracias a la creación artificial de una realidad social que los sumerge en el discurso idealista de la dirección del país y que contradice la realidad cotidiana de millones de cubanos.<br />
<br />
Sin embargo, los medios de comunicación y el discurso político cubano venden ya una imagen y realidad que genera en un sector, cada vez menor, una creencia a identificarse con esta realidad.<br />
<br />
En Cuba, la mayoría de la población vive dos realidades: la de su vida cotidiana y la de la realidad oficial; aspectos estos que condicionan aún más el aumento del proceso de "esquizofrenia social".<br />
<br />
El elemento informativo, entonces, es básico para crear movimientos violentos y totalitarios.<br />
<br />
Ya a finales de la década del 20 en el siglo pasado la humanidad pudo comprobar el efecto devastador del manejo de los discursos que se basan en la manipulación de las masas.<br />
<br />
Uno de los mejores ejemplos aparecen en la historia de la mano de Paul Joseph Goebbels, el hombre que Adolf Hitler puso a cargo del Ministerio de Propaganda del Tercer Reich.<br />
<br />
Goebbels consideraba, y así lo puso de manifiesto, que "una mentira repetida muchas veces puede llegar a ser verdad".<br />
<br />
Un elemento que desestabiliza el diseño social de un país y genera movimientos de intolerancia y violencia es la interpretación maniqueísta y parcial de la historia según los intereses de los líderes.<br />
<br />
Esta es una herramienta de manipulación en donde se justifican las conductas represivas "contra el enemigo" presentándolas como actos de legítima defensa.<br />
<br />
Entonces, lo que es horroroso e inadmisible como la muerte de miles de personas inocentes en el atentado contra las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001, está justificado y argumentado por los terroristas integristas seguidores de Ben Laden, como algo necesario.<br />
<br />
El terrorismo necesita para su existencia de dos vicios históricos fundamentales: uno, en donde el pasado se ve como lo peor o mejor por lo que ha de ser cambiado el presente para huir o volver a los cánones de ese pasado, sean los métodos que sean, con el fin de dignificar la historia.<br />
<br />
El grupo de dirección de los terroristas puede tener un designio religioso o político ?por Dios, Marx o los nacionalismos radicales? para cumplir una misión histórica como nunca antes se pudo.<br />
<br />
Se presenta al líder y su grupo como los salvadores de la historia.<br />
<br />
En el caso de los movimientos terroristas con una ideología marxista ?la guerrilla colombiana, ETA, el sandinismo, etc? se han organizado a partir de un "fundamentalismo" de fe marxista.<br />
<br />
Otro vicio es la revisión de la historia del país o grupo donde los líderes son presentados como las figuras históricas que más virtudes han reunido a lo largo de la lucha por lograr sus propósitos sociales.<br />
<br />
Se sabe que un elemento indispensable para que todos estos mecanismos funcionen es la instauración de una pedagogía del miedo.<br />
<br />
Se presenta a los líderes y a su aparato de dirección como infalibles y capaces de controlarlo y saberlo todo.<br />
<br />
De este modo le enseñan al hombre común que siempre está vigilado aún cuando él no lo sepa.<br />
<br />
Esto genera un comportamiento social típico en las dictaduras, en las sectas y en los grupos terroristas en donde el individuo comienza a actuar siempre como si estuviera vigilado aunque no lo esté.<br />
<br />
Esto es lo que se conoce como "mecanismo de autocensura" que tiene como base el miedo que deben sentir todos los ciudadanos por los líderes o poderes de los jefes que los dirigen.<br />
<br />
Es curioso observar cómo el proceso de autocensura puede prevalecer en la subjetividad aún si el individuo está fuera de estas presiones reales.<br />
<br />
Por ejemplo, cuando muchos cubanos logran abandonar la isla, ya en el extranjero siguen temiendo y creyendo ser vigilados por la policía de Cuba y sin saberlo concientemente tienen conductas de autocensura.<br />
<br />
Los países totalitarios y los grupos radicales suelen imponer normas de obediencia rígida y que contienen un alto contenido de miedo y culpabilidad colectiva.<br />
<br />
De esta forma tratan de hacer cómplices a la mayor cantidad de personas posibles de las escenas violentas o actos terroristas.<br />
<br />
Esto va generando una complicidad de culpas que explica por qué en un sistema dictatorial o de estructura sectaria existan un gran número de individuos que son conducidos a ejecutar y llevar a cabo acciones que ellos mismos nunca pensaron que fuera capaces de hacer.<br />
<br />
Cuando este miedo se impone a nivel social y su acción se prolonga en el tiempo la sociedad desencadena una pasividad e inercia social en donde el temor y la intimidación es el resorte único que las moviliza.<br />
<br />
En la actualidad los psicólogos sociales de países latinoamericanos que han padecido dictaduras militares, como en Uruguay y Argentina, aún se enfrentan a las consecuencias psíquicas de los efectos del miedo y el terror en un número considerable de pacientes que vivieron de modo traumático las dictaduras.<br />
<br />
Antes de comenzar la guerra en Afganistán el mundo contemplaba horrorizado la represión interna y la dureza de los talibanes y no es casualidad que sea en este país donde se han alojado grupos terroristas radicales.<br />
<br />
Estos grupos han encontrado en Afganistán las condiciones culturales y sociales para entrenar y ejercitar la doctrina del miedo y la intimidación.<br />
<br />
El aparato ideológico del terror sacraliza símbolos, ritos y creencias de su país como escudos mitológicos que son necesarios defender a través de cualquier fin.<br />
<br />
Matar a gente inocente y crear el terror en una sociedad son considerados por estos grupos "males justificados" para defender sus valores sagrados.<br />
<br />
Por ejemplo, en Colombia los terroristas de las FARC, denominados por algunos medios de comunicación "guerrilleros", defienden supuestamente los derechos sociales del pueblo en su lucha por erradicar sus males.<br />
<br />
Pero de esta manera son capaces de exterminar poblaciones de campesinos y de gente inocente sin el mas mínimo cuestionamiento ético.<br />
<br />
Esto les es posible ya que el paradigma marxista que defienden legitima la lucha armada y la eliminación del contrario como única alternativa de convivencia social.<br />
<br />
En este pensamiento no cabe la idea democrática de convivir en una sociedad con paradigmas distintos e ideologías diferentes.<br />
<br />
Los valores antidemocráticos y el ideal de la violencia se va educando en Cuba a través de estos designios ideológicos en los medios de comunicación, en la escuela y la familia y son gérmenes sociopsicológicos anti democráticos que le han servido al régimen para que existan cuatro generaciones que vean como normal y legítimo una sociedad autoritaria donde no hay libertades y en donde el papel del individuo se subordina totalmente a una grupalidad social uniforme.<br />
<br />
En Cuba este grupo no admite diferencia ni oposición y está dispuesto a usar la violencia si aparece quien discrepe o se le oponga ya sea con la cárcel, el aislamiento social o el exilio.<br />
<br />
El terror en Cuba se diferencia de otras dictaduras latinoamericanas, en este momento, en que no usa la muerte o desaparición física.<br />
<br />
En Cuba se está utilizando el terror de la subjetividad que aniquila psicosocialmente al individuo aislándolo de su contexto ya sea moral o físicamente; y si no es posible hacerlo se le acosa y vigila permanentemente.<br />
<br />
Esto va generando un estado de miedo interior y de autocensura que inmovilizará al individuo que padece estas situaciones convirtiéndolo en uno de los tantos ciudadanos que forme parte de esa incompresible población pasiva incapaz de revelarse al régimen con un profundo sentimiento de desesperanza y convicción errónea, de que Fidel Castro y su grupo son eternos.<br />
<br />
El terrorismo islámico también distorsiona y manipula la historia, incluso al Islam, dando una interpretación errónea.<br />
<br />
Por ejemplo, en Pakistán existe un gran número de escuelas coránicas donde se instruye a los islamistas radicales y donde han estudiado la mayoría de los talibanes actuales educados en la cultura del odio y el radicalismo del Corán para justificar su actos de terror y de guerra dejando a un lado los valores islámicos del amor, la paz y el trabajo.<br />
<br />
Todas las manifestaciones terroristas tienen como raíz socioemocional común el odio, el rencor y la apatía a cualquier sistema de valores que no sean los que profesa el grupo o ideología terrorista.<br />
<br />
Se suele cultivar el resentimiento no solo del presente sino del pasado como un elemento dinámico que mantenga y alimente la llama del odio brutal.<br />
<br />
Este es uno de los recursos más efectivos de movilización de personas para llevar a cabo actos brutales y de exterminación.<br />
<br />
Un ejemplo de esto fue cuando al inicio de la guerra en Afganistán, el terrorista Ben Laden explicaba al mundo el por qué de la necesidad de su "guerra santa" y el por qué de su odio eterno a América y a occidente.<br />
<br />
Incluso aludió al pasado y a la humillación que, según él, sufrieron los árabes en al-Andalus tras la ruina del califato de Córdoba en 1031 que concluyó con la conquista de la zona por los Reyes Católicos en 1492.<br />
<br />
Los movimientos terroristas se caracterizan, además, en su necesidad permanentemente de que sus líderes alimenten y justifiquen su venganza implacable como el único modo de hacer justicia y de redimir la historia y sus "dioses".<br />
<br />
Veamos, por ejemplo, como el líder cubano ha repetido hasta la saciedad en sus discursos la frase: "odio eterno al imperialismo yanki".<br />
<br />
Para llevar a cabo esta espiral de violencia los líderes terroristas fomentan tres condiciones psicológicas que les permite ejercer el poder de forma absoluta tanto entre su seguidores y les permite atemorizar al adversario.<br />
<br />
Se exacerba entonces, la obediencia de toda la sociedad civil a un régimen militar terrorista donde está legitimado que los designios del mando no se discuten.<br />
<br />
Todo esto se va convirtiendo en un alto nivel de sugestión que permite hacer creer a los seguidores de los líderes terroristas en cualquier creencia aunque sea absurda.<br />
<br />
Los seguidores de Ben Laden afirman que destruirán América y que a partir de ahora el mundo occidental nunca estará tranquilo.<br />
<br />
Esto no se diferencia mucho a lo que Castro ha dicho muchas veces de que el fin del capitalismo está cerca.<br />
<br />
Asimismo, las guerrillas de los países de Latinoamérica donde se encuentran, anuncian su triunfo próximo con la promesa del cambio.<br />
<br />
Estos son mensajes sugestivos que fortalecen el fanatismo y la fe popular.<br />
<br />
Otro factor que favorece el surgimiento de comportamientos terroristas es la negación de la realidad mediante la utilización de consignas de fe.<br />
<br />
Por ejemplo, si el mundo condena al terrorismo, los líderes islámicos hablan "de la justicia y de la necesidad de apoyar su causa".<br />
<br />
Si el mundo condena a Cuba por la violación de los derechos humanos, la dirección de la cúpula política del país habla del "creciente apoyo de Cuba en el extranjero".<br />
<br />
Asimismo, si los vascos rechazan la violencia, los líderes terroristas matan para supuestamente "defender los derechos del pueblo vasco".<br />
<br />
Los líderes terroristas instrumentan una visión inmutable del mundo y de la historia que les impide muchas veces poder darse cuenta de los cambios sociales, económicos y políticos del mundo contemporáneo sumiéndolos en una enajenación histórica de los valores y principios que defiende.<br />
<br />
Nadie ya duda de que la revolución cubana es un museo histórico en el caribe que guarda y conserva los ejemplares más ilustres de un marxismo ortodoxo.<br />
<br />
Todo este panorama sociopsicológico que hemos descrito nos lleva a la convicción de que el terrorismo necesita para su aparición determinadas condiciones histórico-sociales, culturales, religiosas y políticas que han de coincidir en un contexto histórico específico para que germine este síndrome de violencia ya sea de estado o de grupo aislado.<br />
<br />
¿Cómo se debe analizar este fenómeno tan complejo para solucionarlo de forma eficaz? En la aparición del terrorismo debemos evitar juicios simplistas y parciales donde se culpe a grupos, religiones o países como causa del surgimiento del mismo.<br />
<br />
Es necesario profundizar en la raíces psicológicas y sociales que facilitan la aparición de estos fenómenos con el fin de prevenirlos y erradicarlos para evitar combatirlos con las propias reglas que nos imponen estos grupos de terror: la violencia.<br />
<br />
Se hace necesario un combate desde la ciencia, la sociedad y la cultura que son las herramientas que tenemos como civilización y que nos han permitido tener el desarrollo y progreso de que hoy gozamos.</span></span><br />
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<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Aspectos científicos de la conducta violenta</span></strong></span></p>
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<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial">La conducta agresiva ha sido objeto de estudio por psicólogos y psiquiatras desde hace mucho tiempo sin embargo el aumento considerable de las conductas violentas y la repercusión que tiene en la sociedad ha aumentado el interés por este tema.<br />
<br />
Sobre todo cuando la conducta violenta se presenta organizada en grupos que esgrimen propósitos e ideas para los cuales legitiman y enarbolan la violencia como método de lucha para cumplir sus objetivos.<br />
<br />
Estos movimientos o grupos tienen un carácter antisocial ya que rompen con las normas y reglas de funcionamientos de la sociedad.<br />
<br />
Una vez estructurados desde el punto de vista económico comienzan a ejercer la violencia en la sociedad y es entonces cuando pueden ser calificados como grupos terroristas.<br />
<br />
Las acciones de estos grupos van destinadas a imponer sus ideas a través del miedo, la intimidación y el terror a la sociedad.<br />
<br />
A lo largo de la historia no pocos grupos de concepciones violentas y con métodos represivos han alcanzado el poder.<br />
<br />
Del estudio de los tipos de terrorismo que son más conocidos desde el punto de vista sociológico se les clasifica como "antimovimientos sociales" ya que reúnen características típicas que los hacen grupos violentos.<br />
<br />
Se conoce el terrorismo obrero, el comunitario, el religioso y el de estado.<br />
<br />
Sin embargo, los movimientos terroristas de los que hablamos tienen una identidad definida como grupo, unos objetivos y un enemigo preciso contra el que combatir.<br />
<br />
Además sus acciones están sustentadas en una ideología que les sirve como catecismo básico para su imagen pública.<br />
<br />
A estas características se les suma el adoctrinamiento de sus miembros y van perdiendo el apoyo de las masas populares.<br />
<br />
El caso de Hitler y el partido nacionalista alemán es una de esas referencias obligadas para comprender desde el punto sociopsicológico y político cuáles son las condiciones que pueden generar un fenómeno de espiral de violencia y represión a través de la instauración de una dictadura que gozó de un apoyo popular notable.<br />
<br />
Las características del contexto histórico permitieron que Hitler ascendiera hasta el lugar más alto de un estado moderno dando lugar a un exterminio masivo y sistemático de personas a través de la instauración de una dictadura represiva altamente genocida.<br />
<br />
Ian Kershaw, en su libro "Hitler: 1889-1936", analiza la personalidad psicopática de este líder nazi y las características de la Alemania y el mundo de entonces que le permitió a Hitler y su grupo llegar al poder y generar uno de los fenómenos de terror y represión que aún la humanidad recuerda.<br />
<br />
Según este autor, el creciente apoyo social que tuvo las ideas de Hitler y su grupo encontraron su caldo de cultivo en un profundo descontento popular del pueblo alemán ante la posición de perdedora de la primera guerra mundial.<br />
<br />
Además, la posición hostil de los vencedores hacia esa nación, fue generando un resentimiento social que les permitió a los nazis brindar una supuesta "dignificación" o recuperación del orgullo nacional.<br />
<br />
Este descontento aumentó también con la crisis económica de los años 1929 y 1930 junto al incremento de sentimientos antidemocráticos, xenófobos y antisemitas, unidos al interés de algunas elites de poder por mantener sus intereses a toda costa para no perder sus privilegios.<br />
<br />
Otros factores externos también influyeron en el comportamiento de la Alemania de aquellos años.<br />
<br />
La tibieza de las potencias europeas al considerar a Alemania como moribunda y centrarse más en sus propios intereses generaron una división política que trajo consecuencias muy negativas.<br />
<br />
Esto permitió que Alemania se rearmara y fortaleciera militarmente, algo casi impensable para un país recién derrotado en una guerra mundial.<br />
<br />
El ignorar el peligro que entraña dejar florecer personalidades como la de Hitler ante posiciones democráticas pasivas pueden afectar tarde o temprano a toda la humanidad.<br />
<br />
Estos son algunos aprendizajes de la historia que no siempre tenemos en cuenta por lo que hemos sufrido su repetición en personajes como Milosevich, Pinochet, "Tirofijo" por solo citar algunos.<br />
<br />
El caso de Ben Laden requiere un análisis individual ya que es un personaje engendrado por las contradicciones y rivalidades políticas de nuestro tiempo y por el caso omiso de las grandes potencias para resolver conflictos históricos, territoriales y políticos que aún siguen sin solución definitiva y que se han prolongado en el tiempo.<br />
<br />
Durante décadas la visión mecanicista y lineal de analizar los fenómenos históricos a través del modelo causa-efecto nos deja parapléjicos ante una realidad multicausal en un mundo cada vez más interconectado e interdependiente.<br />
<br />
Cualquier brote de violencia en un país puede ser causa directa e indirecta que afecte la covivencia mundial.<br />
<br />
A pesar de que en un inicio puede parecernos propio de ese país e inofensivos para los demás.<br />
<br />
El culto a la violencia que puede derivar a terrorismos particulares no está solo en las diferencias culturales y religiosas que tenga occidente con otras culturas.<br />
<br />
Está también en la génesis de la violencia: el seno de la sociedad occidental.<br />
<br />
Esta sociedad, en las últimas décadas ha cultivado a través del cine, la televisión y los medios de comunicación una fascinación simbólica de la violencia.<br />
<br />
Cada vez más las películas más taquilleras son de acción y de terror sin que estos datos nos llamen la atención ni nos pongan a investigar el por qué nuestras sociedades civilizadas y democráticas cultivan, cada vez más, el morbo de la violencia y el terror.<br />
<br />
Desde luego, preocupados por la tecnología, la economía y el comportamiento de la bolsa pensamos que las sociedades, la educación y la cultura de las mismas se depreden mecánicamente de este estado de bienestar y desde luego esto no siempre es así.<br />
<br />
En la actualidad una de las grandes contradicciones que viven nuestras sociedades es el desproporcionado avance tecnológico respecto al desarrollo educacional y cultural de los individuos.<br />
<br />
Estamos viviendo una época de mucha información pero con pocas estructuras cognitivas básicas para conocer lo que se nos enseña.<br />
<br />
Lo que circunda la modernidad que nos inunda de información con todo tipo de medios de comunicación nos puede sumir en una nube de ignorancia que no nos deja ver cómo simultáneamente con la civilización somos capaces de crear lo más horrendo de la naturaleza humana: el terror.<br />
<br />
Se forman desde algunas familias, jóvenes y niños con una personalidad proclive a la violencia y la psicopatía sin que sepamos cómo ocurre y cómo podemos evitarlo.<br />
<br />
Este perfil de personalidad violenta del que la sociedad es responsable, en parte, de su surgimiento son sin duda los futuros soldados y el tipo de personalidad básica que pueden integrar los grupos terroristas y entronizar en la ideología y el método de violencia que integrarán con facilidad a sus rasgos violentos de personalidad.<br />
<br />
El aumento de personalidades de tipo psicopático o con trastornos de personalidad de tipo violenta no es desde luego la causa del surgimiento de movimientos terroristas ya que estos movimientos tienen múltiples factores que determinan su aparición desde el punto de vista religioso, cultural, económico, social, histórico y político.<br />
<br />
Sin embargo, la materia prima que forman los grupos terroristas son individuos con características de personalidad que tienen un perfil psicológico definido que facilitan la proliferación e instauración de determinadas creencias, prejuicios e ideas absolutas de la realidad donde se ofrece una compresión mecanicista simple e inmadura de los conflictos y contradicciones de la sociedad en que se enclave dicho grupo y una cosmovisión simplista acerca de cómo han de solucionarse los conflictos locales y mundiales.<br />
<br />
Estos conflictos suelen resolverse, preferentemente, con el uso de la fuerza y la violencia, expresiones que se legitiman como válidas ya que responden a propósitos sagrados para un grupo, país o religión que supuestamente debe asumir en sus manos la justicia por designios sagrados ya sea a Alá, a dios o a Marx.<br />
<br />
La formación y educación de la personalidad de los individuos está determinado fundamentalmente por el contexto social e histórico donde las personas son educadas en los primeros años de su vida y en la adolescencia.<br />
<br />
Estas son etapas fundamentales donde quedan definidas las estructuras básicas que tipificarán la personalidad.<br />
<br />
En estos ciclos se definirán los intereses, motivos y dirección de la conducta para satisfacer aquellos propósitos en los que ha sido formado un sujeto y que constituirán el sentido de su vida presente.<br />
<br />
No es un secreto como tanto en Palestina, Pakistán, Afganistán y en otros países árabes son educados niños en ideas y concepciones reduccionistas y extremistas del Islam, donde el odio y la violencia son como a nuestros niños occidentales el libro y el lápiz.<br />
<br />
La educación emocional con que se forman estos jóvenes tanto en sus doctrinas radicales como en los ejemplos de violencia que viven diariamente, los prepara para reducir su capacidad afectiva aumentando su insensibilidad a la vida o a lo humano, valorando sólo aquello que es sagrado para su credo o líderes.<br />
<br />
Este aplanamiento emocional donde los individuos desarrollan actitudes de crueldad contra otros es una de las condiciones que facilitan el desarrollo de personalidades con tendencia a la psicopatía o capaces de ejecutar crímenes individuales o de masas sin mostrar arrepentimiento, ni sentimientos de culpas.<br />
<br />
Estos individuos han sido educados en estos valores mientras las sociedades democráticas se han educado en valores como la justicia, la democracia y la libertad.<br />
<br />
Es fundamental la trasmisión de valores culturales y religiosos que ejerce el grupo familiar quien es la vía fundamental de trasmisión de esas enseñanzas que asimila el joven del contexto social en que vive.<br />
<br />
Es a través de este grupo primario en que se aprenden los procesos afectivos fundamentales ?amar, odiar, etc.?.<br />
<br />
Si esta experiencia es distorsionada fomentando el culto a la venganza por la pérdida de amigos o familias se impide una compresión y aprendizaje real del dolor y las causas que han ocasionado el mismo.<br />
<br />
Se generan así características de inmadurez emocional que conlleva a personalidades capaces de llevar a cabo conductas irresponsables y con poca ponderación social.<br />
<br />
Esta educación sectaria de la historia conforma otro de los ingredientes necesarios para configurar una personalidad terrorista.<br />
<br />
Exacerbando símbolos y ritos de su territorio o sociedad a los que se le debe lealtad sobre todo si estos están amenazados o son ultrajados por aquellos que no valoran su carácter supremo y único en el universo.<br />
<br />
Obsérvese cómo el terrorismo vasco comienza a gestarse en las aulas con una enseñanza de la historia parcial donde se niegan los orígenes y valores de la cultura hispánica propiciando una exaltación de valores territoriales y étnicos que se presentan como supremos, los cuales son supuestamente mancillados por el imperio español al que, según ETA, hay que combatir a través de la violencia y la intolerancia.<br />
<br />
El factor educativo por parte de la sociedad y la familia son condiciones preventivas imprescindibles para prevenir la conformación y estructura de jóvenes que posean características idóneas para abrazar y formar grupos sectarios que se radicalicen con la utilización de la violencia sostenidos por paradigmas ideológicos utópicos e irreales que los enajenan e imposibilitan la convivencia social.<br />
<br />
La confrontación, la supremacía de unos valores sobre otros y la no aceptación de las frustraciones humanas sociales, políticas e históricas se deben asumir y comprender por todo individuo tanto en el plano personal como en el mundo real que nos toca vivir.<br />
<br />
Este es uno de los aprendizajes que nos indican el arribo a la madurez como persona independientemente del país o sociedad que pertenecemos.<br />
<br />
La compresión de que el mundo en que vivimos no es el que nos gustaría o el que imaginábamos perfecto en la infancia o adolescencia sino es un mundo colmado de contradicciones, conflictos e injusticias, de amor y de odio matizado por bellezas y horrores que hacen de él un panorama complejo y vivo el cual no se puede entender con interpretaciones parciales lineales o simples porque corremos el riesgo de no comprenderlos en su totalidad y de no disfrutarlo en sus aristas positivas y negativas.<br />
<br />
Estos son aprendizajes que el individuo necesita elaborar y procesar como personalidad en su juventud a través de una enseñanza abierta de la historia, la cultura, la ciencia y la política para evitar que su desarrollo intelectual emocional y moral se atrofien en la adolescencia y se queden enquistados y paralizados en esa etapa mientras sigue creciendo su cuerpo y su edad cronológica con las exigencias sociales que van requiriendo las mismas.<br />
<br />
De no asimilar la complejidad del mundo y cómo cambian las sociedades, corremos el riesgo de formar individuos con una fuerte carga de frustración social e incapaces de insertarse en el ritmo acelerado y cambiante de nuestras sociedades.<br />
<br />
Lo dejamos a la deriva para que sean captados por grupos radicales tanto desde el punto de vista religioso como políticos capaces de transformar la agresividad que proviene de su frustración en terror para el mundo al cual no comprenden ni son capaces de aceptar.<br />
<br />
Desde luego la conducta violenta que proviene de estos genes sociales no siempre concluye en terrorismo y puede derivar en otras consecuencias delictivas o manifestaciones destructivas en otros ámbitos sociales.<br />
<br />
Pero si queda claro que el germen terrorista se oculta en el fomento o condicionamiento de comportamientos violentos.<br />
<br />
Es por ello que el antídoto anti terrorista está al alcance de toda la sociedad y de los educadores ya sea en la familia, los abogados, los periodistas, médicos, maestros y líderes políticos al evitar la actitud pasiva y permisiva de aquellos agentes sociales que directa e indirectamente, en nombre de la democracia y el estado de derecho, limitan la educación, la cultura, la historia y la política a enseñanzas parciales y colmadas de intereses parciales que no responden a la formación multifacética de un individuo en una época moderna.<br />
<br />
El ignorar a grupos violentos, a dictaduras donde se ejerce la violencia y el totalitarismo y la intolerancia pueden ser errores que se lamenten cuando alguno de ellos se conviertan en países o grupos terroristas.<br />
<br />
Ya se cerró con Hitler, con Milosevich, con Sadan, por solo citar algunos, pero aún las democracias occidentales ignoran los atropellos y el culto a la violencia que se practica en algunas dictaduras porque prefieren ignorar esto antes de sacrificar ciertos intereses.<br />
<br />
Se suele esperar que el terrorismo tome carácter mundial para entonces actuar contra él.<br />
<br />
Sin embargo, entonces, sólo nos queda como solución una respuesta violenta de guerra es decir, esperamos que los terroristas nos impongan su propio lenguaje como único modo de comunicación.<br />
<br />
¿Es esta actitud inteligente para enseñarles a los jóvenes cómo debemos evitar conductas violentas o agresivas?.<br />
<br />
Nuestras sociedades cada vez más responden a experiencias inmediatas buscando soluciones instantáneas ignorando la historia, la memoria colectiva de los pueblos lo que sin duda hace que se repitan de forma sistemática los errores del pasado.<br />
<br />
Los factores personales e individuales están íntimamente relacionados con los factores sociales.<br />
<br />
Para entender cómo una sociedad puede configurar gérmenes terroristas a nivel social hay que hacer varios análisis desde varias aristas.<br />
<br />
Los conflictos terroristas pueden estructurarse si aumenta su presencia en organizaciones y partidos políticos constituyendo fuerzas dinámicas que pueden movilizar a un sector de la población considerable que desconozca y tenga poca conciencia de los procesos históricos y políticos que ha vivido su país.<br />
<br />
Estos grupos se caracterizan por su capacidad de manipulación y sugestión al concebirse como víctimas.<br />
<br />
Presentan, asimismo, una educación parcial y distorsionada de la historia y de los mecanismos intrínsecos de los procesos sociales y de su solución.<br />
<br />
Por lo que optan por resolverlos desde sus paradigmas y doctrinas sectarias.<br />
<br />
En estudios psicosociales de grupos de jóvenes violentos realizado por investigadores de psicología social la mayoría de los autores coincidimos en que, entre los factores decisivos que explican este comportamiento están las actitudes del individuo y sus intenciones.<br />
<br />
Este comportamiento está estrechamente ligado al resultado de la conducta violenta.<br />
<br />
Detrás de un comportamiento violento existen actitudes de predisposición afectiva hacia algún grupo, raza, religión o cultura determinada que lo hace representarse la realidad de un modo reduccionista y que ve la solución de los conflictos en el uso de métodos violentos.<br />
<br />
Esto es denominado entre los psicólogos sociales como "expectativas de las actitudes" y nos hace comprender que los individuos que utilizan la violencia esperan de su conducta resultados positivos para ellos.<br />
<br />
Por ejemplo, un niño que aprende que amenazando o alzándole la voz a sus padres logra hacer y que los demás hagan lo que él quiere, probablemente si este estilo no es corregido a tiempo preparamos a un joven que creerá que la manera más útil de obtener las cosas es a través de la violencia.<br />
<br />
Si la sociedad no cuenta con un sistema educativo y jurídico que forme y ponga límites a ese joven en el respeto de las normas sociales y de convivencia tendremos las condiciones familiares idóneas para engendrar individuos violentos.<br />
<br />
Entender las bases del por qué de la actitud de la persona violenta nos lleva a la compresión de que un terrorista es una personalidad distorsionada que se ha configurado a lo largo de su historia personal.<br />
<br />
Estos sujetos adoptan de forma simplista una religión, ideología o credo que creen que deben defender con el uso de la fuerza.<br />
<br />
Esta es una concepción que ha aprendido probablemente conciente e inconscientemente desde sus experiencias infantiles al relacionarse con sus padres o coetáneos.<br />
<br />
Sin embargo, no todos los violentos llegan a adoctrinarse en movimientos terroristas ya que estos grupos surgen por la multiplicidad de factores que ya hemos enunciado.<br />
<br />
Los terroristas suelen ocultar trastornos de personalidad como desajustes en otras áreas como la de las relaciones interpersonales.<br />
<br />
Generalmente se muestran inestables y suelen tener dificultades para establecer relaciones afectivas duraderas.<br />
<br />
Esto nos explica que prefieran tener una vida irregular y sin arraigo.<br />
<br />
Muchas veces los ciudadanos se preguntan cómo es posible que los individuos que forman parte de los movimientos terroristas anden la mayoría de las veces clandestinos sin una familia a la que brindarles una estabilidad.<br />
<br />
Sin embargo, estos individuos probablemente antes de pertenecer al grupo terrorista tenían una vida parecida pero sin ejercer el terror organizado.<br />
<br />
Al pertenecer a estas organizaciones muchas veces le dan un sentido y una razón a sus vidas, desde un ideal o religión, a sus conductas inestables y anómalas.<br />
<br />
Otra característica que describe a este trastorno de personas violentas es la atrofia en el área volitiva.<br />
<br />
Son sujetos que han entrenado muy poco la voluntad para enfrentarse a las frustraciones de la vida social ya sea con sus amigos, pareja o entorno en general.<br />
<br />
Por lo que cada fracaso lo viven como una agresión a la que hay que responder de modo más radical por lo que se hace muy difícil unas relaciones interpersonales con este tipo de individuos.<br />
<br />
Es este un factor que los lleva a agruparse y aislarse en un grupo reducido de persona con intereses o motivaciones similares donde pueden realizar su actividad social explosiva con tendencia a la conflictividad.</span></span></p>
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<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Aspectos sicológicos del liderazgo terrorista</span></strong></span></p>
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<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial">Los grupos terroristas no poseen en su interior la homogeneidad ni acuerdo que proyectan hacia el exterior debido a que cambian los escenarios donde actúan tanto nacionales como internacionales.<br />
<br />
Las opiniones de la sociedad respecto a ellos y la presión policial son factores que hacen que se produzcan conflictos internos y discrepancias para las cuales los modelos teóricos y las características de personalidad de los terroristas son incompatibles por lo que se suelen resolver estas discrepancias internas con el uso de la fuerza.<br />
<br />
Es decir, los líderes más destacados son aquellos que están dispuestos a ejercer la fuerza dentro y fuera de la organización con mayor violencia por lo que sus ideas serán las que tengan un mayor predominio.<br />
<br />
Existen actuaciones terroristas que se desvinculan de sus ideas e ideologías desde un inicio e incluso se pueden separar de aquellos grupos políticos que en un inicio suelen apoyarlos.<br />
<br />
El aumento de la violencia y actos de terror por parte de un grupo o estado totalitario oculta un aumento simultáneo de sentimientos de frustración de aquellos líderes que cada vez menos pueden darle un sentido ideológico o teórico que justifique el uso de la violencia.<br />
<br />
El proceso de radicalización donde los grupos terroristas comienzan a distanciarse de los partidos políticos que los apoyaban y a perder representatividad en los sectores sociales que dicen defender nos indica que en el grupo se han impuesto los estilos de dirección y de poder de aquellos individuos con características de personalidad de tipo psicopática estructurada, tipificado por la frialdad emocional y la impulsividad a la capacidad de manipular e intimidar a los demás con una baja tolerancia para asumir las frustraciones por lo que siempre responden ante ella con la violencia.<br />
<br />
La relación entre liderazgo y características del grupo terrorista va a dar la configuración sociopsicológica del grupo y va a determinar cómo este se proyecte hacia afuera.<br />
<br />
El grupo suele subyugarse o intimidarse por este tipo de líderes que suelen atemorizar a la sociedad una vez que su nombre sale a la palestra pública en forma de mito legitimándose actos heroicos y extraordinarios que se han logrado por el uso de la violencia.<br />
<br />
Pensemos cómo el "Che" y Camilo Cienfuegos en Cuba llegaron al poder con una aureola de gloria difundida en las masas por sus enérgicos actos de guerra.<br />
<br />
De este modo las historias y anécdotas de guerra de los líderes cubanos comenzó a gestar a nivel social la fascinación por el uso de la fuerza y el terror del enemigo.<br />
<br />
También se comenzaron a gestar las condiciones de lo que es hoy una convicción social en Cuba donde un totalitarismo busca la homogeneidad en el uso de la fuerza como único método eficaz de obtener resultados que afiancen su poder y así impedir que ningún otro elemento diferente pueda tener posibilidades de éxito.<br />
<br />
Si el líder, a través de métodos de fuerza, le demuestra al grupo que se pueden obtener resultados en el proceso de valoración de su rol, provoca un endiosamiento y fanatismo al que puede someter a individuos, grupos o sociedades a un seguimiento de estos métodos de forma casi religiosa.<br />
<br />
El caso de "Tirofijo" en Colombia nos confirma cómo los trastornos de personalidad psicopáticos de tipo asesino son características indispensables para liderar e imponerse en un movimiento terrorista ya que solo este modo cruel y frío de actuar le puede dar una biografía del terror que lo mitifique dándole poder entre sus seguidores tanto de la organización armada como de los simpatizantes políticos.<br />
<br />
Las normas que regulan el funcionamiento en el grupo terrorista están basadas en la uniformidad del pensar y actuar y si alguien intenta cambiarlas o dimite de ella, como puede ser el considerar que no es necesario seguir usado la violencia, puede ser un buen pretexto para el líder para ejemplarizar y demostrarle al grupo su disposición de castigar y no permitir estas conductas por lo que si es posible neutraliza esta manifestación con un acto de violencia característica del liderazgo terrorista.<br />
<br />
Como todo liderazgo el individuo que tipifica esta figura en un grupo terrorista debe posee características de personalidad que lo haga sobresalir de los demás.<br />
<br />
Asimismo, en las situaciones a las que se enfrenta el grupo, éste debe comportarse con más seguridad y mejor desempeño que el resto lo que provoca que el grupo se sienta protegido y lo obedezca de forma subjetiva en todas sus decisiones por lo que concentra en sus manos todo el poder de decisiones.<br />
<br />
Esto el grupo lo asume con poca criticidad ya que desde luego no hay nadie más capaz que pueda hacerlo.<br />
<br />
El estilo de dirección se basa en la permanente descalificación de la mayoría de los subordinados lo que confirma permanentemente la superioridad del líder.<br />
<br />
El líder siempre tendrá colaboradores cercanos que no duden en darle siempre la razón y reforzarle sus ideas de grandeza, actitud esta que le permiten a dicho subordinado mantener un lugar jerárquico cerca del líder.<br />
<br />
La mitología del jefe está siempre construida a partir de hazañas o actos heroicos que por supuesto poseen violencia y que demuestran que no es un hombre común ni normal que posee características especiales que lo hacen un "superhombre".<br />
<br />
En el caso de Fidel Castro estos mitos han echo metástasis no sólo en la población de Cuba sino a nivel mundial.<br />
<br />
Castro dice ser un hombre que sabe de todo, que apenas duerme, que no se equivoca nunca, que vive modestamente, que es invencible.<br />
<br />
En el caso de Ben Lade también se cumplen estos mitos los que son multiplicados por la fantasía popular que refleja muchas veces, no la realidad sino el héroe ideal que necesitan ciertos sectores populares para glorificar su causa y reducir su enajenación y frustración social.<br />
<br />
Este mito tiene siempre una doble condición la del superhombre implacable con la de humanista preocupado por los sectores más desfavorecidos.<br />
<br />
Los psicólogos sociales ya han demostrado cómo no sólo las características de la personalidad llevan a un individuo a ejercer el liderazgo sino también el tipo de situación o contexto que combinado con peculiaridades psicológicas produce, en una situación concreta, un líder.<br />
<br />
Incluso existen líderes para situaciones o tareas específicas y para otras no.<br />
<br />
Sin embargo, los líderes totalitarios se tipifican por extender y generalizar su liderazgo a todas las situaciones o contextos aunque sea de manera formal a través de un control unipersonal del poder.<br />
<br />
Esto favorece que su imagen social se idealice y se asuma su presencia como un individuo omnipresente.<br />
<br />
En un grupo u organización terrorista pueden haber líderes emocionales, de acción e intelectuales.<br />
<br />
Sin embargo, cuando estos grupos se estructuran y radicalizan asumiendo actuaciones de riesgo suele existir un solo líder que acapara en su persona todos los posibles campos de liderazgo para garantizar el poder y el culto a su personalidad.</span></span></p>
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<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Concepciones filosóficas del terrorismo</span></strong></span></p>
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<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><span style="font-family:arial">Existen enfoques en psicología biologicistas que plantean que la conducta violenta es inherente a la condición humana y que los antecedentes de la misma están en el reino animal donde se producen estas conductas como un reflejo o mecanismo de supervivencia.<br />
<br />
Sin embargo, es científicamente insostenible que las guerras son aprendizaje animal y que han formado parte de la especie humana.<br />
<br />
De echo hay culturas que durante siglos no han participado en experiencias de guerra.<br />
<br />
Aunque existan en el amplio repertorio de conductas humanas la agresividad, como forma de lucha en el hombre moderno, este ha ido deslegitimándola para darle más valor a la razón, la colaboración y la competitividad.<br />
<br />
Se han establecido a través de otros parámetros sociales estos avances que habían sido notables en la última mitad del siglo XX con el diseño de sociedades plurales, abiertas y democráticas.<br />
<br />
Sin embargo, la dinámica de fuerza del terrorismo nos está llevando, al menos transitoriamente, desde la lógica de la fuerza y la confrontación agresiva y violenta debido a que las sociedades lo ven como respuestas de supervivencia.<br />
<br />
Sin embargo, la concepción estereotipada de lo inevitable de la guerra es cada vez más extendida como único método de solución, cuestión que ha contribuido a instaurar el clima de pesimismo actual de la sociedad.<br />
<br />
Existe una tendencia generalizada a mantener los enfoques tradicionales para resolver conductas violentas como el terrorismo, los conflictos territoriales y las confrontaciones militares a pesar de los pocos resultados definitivos.<br />
<br />
No es un secreto que las conductas violentas y los movimientos terroristas no solo sobreviven a los métodos actuales que los combaten ?social, policial, jurídico, político? sino que prometen convivir con nuestras sociedades por bastante tiempo ya que las bases sociales que lo sostienen no se puede combatir con la guerra ni con la violencia.<br />
<br />
Mientras existan estados, organizaciones o partidos políticos que eduquen, legitimen y lo más preocupante, reciban apoyo de un sector de la sociedad aunque sea mínimo, la cantera terrorista tiene garantizados sus sucesores aunque se extermine o encarcele los terroristas actuales.<br />
<br />
Mientras la humanidad siga instrumentando soluciones que confunden las causas con las consecuencias y permanezca cruzada de brazos ante determinados conflictos, organizaciones o estados totalitarios por carecer de importancia estratégica, ya sea desde el punto de vista económico, político o geográfico, en estos estarán los gérmenes del terrorismo tanto presente como futuro.<br />
<br />
Puede que estemos durante mucho tiempo a la defensiva en espera de que los conflictos alcancen su estado crítico como está sucediendo actualmente con el terrorismo islámico Una vez que llegamos al estado crítico, la solución se instrumenta más en evitar consecuencias mayores pero el método tardío e inmediato no es otro que la guerra o la violencia consensuada por las sociedades civilizadas.<br />
<br />
La humanidad está atrapada desde hace décadas en un círculo vicioso pretendiendo solucionar conflictos de forma puntual atenuando sus consecuencias a través de métodos violentos o represivos sin considerar que estas soluciones inmediatas pueden convertirse en los conflictos del futuro, ya sean conflictos sociales, humanitarios, etc.<br />
<br />
Por otra parte, el abandonar el modelo de la violencia dejaría a miles de personas desempleadas.<br />
<br />
Además el uso de la fuerza o supremacía militar para resolver conflictos oculta razones subyacentes que le permiten al vencedor ejercer un poder y control sobre quien resulta vencido.<br />
<br />
Los motivos de control hegemónico, tanto político como económico, son barreras que pueden limitar a una nación o grupo político para adoptar una visión integral tanto de causas como de consecuencias de los conflictos territoriales, étnicos o religiosos que se manifiestan a través de fenómenos terroristas.<br />
<br />
Los modelos para combatir la violencia acentúan en el castigo por lo que inciden siempre en el resultado de esta conducta y no en su génesis.<br />
<br />
La violencia no es producto de la evolución, ni es producto genético; la propia especie humana que la ha engendrado es la destinada a erradicarla.<br />
<br />
Para ello es necesario que el uso de la fuerza y la conducta agresiva dejen de ser métodos para obtener determinados resultados.<br />
<br />
Si bien es cierto que la agresividad es expresión de necesidades, valores y frustraciones lo que determina que este tipo de conducta prevalezca es que aún el comportamiento violento y el uso de la fuerza sigue siendo un método de éxito para lograr resultados, sobre todo en determinadas sociedades y actualmente en la escena internacional.<br />
<br />
Esta es la solución justificada e inevitable.<br />
<br />
Sin embargo, debemos ser conscientes que sólo estamos actuando en los "síntomas de la enfermedad terrorista".<br />
<br />
Pero dicha enfermedad requiere conocer, estudiar y prevenir sus causas.<br />
<br />
Si no lo hacemos los síntomas pueden volver a aparecer en un futuro, en un lugar o con unas características determinados.<br />
<br />
Como cuando le damos a un enfermo un medicamento para bajar la fiebre provocada por una infección y no atendemos dicha infección como causa de la misma.<br />
<br />
La violencia y su expresión más alta ?el terrorismo? no es resultado de la carencia sino que es un modo de lograr lo que se desea a cualquier precio.<br />
<br />
Esta violencia suele ser enaltecida, a veces, por los medios de comunicación dando lugar al aumento del sensacionalismo de la violencia.<br />
<br />
Mientras no se trabaje e</span><span style="color:white; font-family:arial">n la "empresa humana" y en la educación y </span><span style="font-family:arial">la cultura del pluralismo, no sólo desde el estado sino también en la relaciones sociales formando personas con una visión multidimensional de la realidad tanto en el plano histórico y sociopolítico reduciendo al mínimo posiciones sectarias que se apoyan en la ignorancia de conocimientos alcanzados por la humanidad tanto en el campo de la ciencia como el de la política.<br />
<br />
Mientras no haya a nivel de política de estado y que abarque toda la sociedad una actitud preventiva ante las conductas violentas para evitar sus consecuencias trabajando de forma preventiva en aquellos factores psicosociales que la producen, estaremos siendo cómplices de condiciones favorables para que el terror y la violencia reaparezcan como un cultivo en tierra fértil.<br />
<br />
Como ocurre cuando en una sociedad existen crisis en el estado, la política o de su organización social, que existen más posibilidades de que pueda surgir algún comportamiento terrorista.<br />
<br />
En los países donde existe una democracia más estructurada y plural y con un comportamiento social que tienda a la sanidad y no a la enajenación.<br />
<br />
Si el saber científico está cada vez más al servicio del poder y no de la ciencia para que este poder pueda lograr algún fin de manipulación y de concentración del control político y financiero, estaremos entonces en un escenario que puede debilitar cada vez más el conocimiento y fortalecerá más el control y dominio del poder.<br />
<br />
Esto podría generar una psicología de las masas de homogenización, obediencia acrítica provocando un sentimiento de ignorancia e impotencia ante aquellos "poderes supremos" como el financiero, e</span><span style="font-family:arial">l político y el de la ciencia del poder.<br />
<br />
Estas condiciones sociales producen a largo plazo sentimientos de rebeldía, violencia e inconformidad ante un poder y dominación omnipresente, no de la iglesia sino de la religión civil de la modernidad, la economía y el poder político.<br />
<br />
La humanidad ha de estar atenta ante estas contradicciones de la modernidad que generan en si misma condiciones para el surgimiento de fundamentalismos, actitudes radicales y de rebeldía ante un supuesto opresor social que ya no está visible ni definido como antes se les denominaba al patrón, al capitalismo, al comunismo, etc.<br />
<br />
Esto se explica porque la diversidad ideológica y de grupo que conforman los movimientos antiglobalización son de los que luchan contra un enemigo al que no tienen muy definido y tampoco muy claro el modo de luchar contra él.<br />
<br />
Esta rebeldía social organizada y con poco fundamento teórico y práctico se ahoga en su propia impotencia desembocando muchas veces en actos de violencia callejera contra coches, establecimientos y centros comerciales en aquellos lugares donde se reúnen los países más industrializados del mundo.<br />
<br />
Estos grupos sociales, aunque minoritarios, nos refleja la existencia en nuestras sociedades de sentimientos de rebeldía marginales que no tienen posibilidades, ahora mismo, de ser canalizados a través de las actuales estructuras de nuestras democracias y que constituyen una cantera social amplia para mantener conductas violentas que puedan generar en un futuro, quizás no muy lejano, un terrorismo organizado.<br />
<br />
La incertidumbre laboral, médica, la indefensión ante la justicia son algunos factores que condicionan una sensación de vulnerabilidad social que puede repercutir en la dignidad y libertad personal.<br />
<br />
En el contexto actual suelen proliferar conductas antisociales como la del terrorismo que tienen su causa en factores formativos y educativos deformados que se instauran desde edades muy tempranas en el individuo.<br />
<br />
Estas son algunas causas históricas y determinadas políticas y condiciones sociales que pueden terminar configurando el perfil de un terrorista.<br />
<br />
Una vez configurada la personalidad terrorista actuará en la sociedad como un explosivo humano que atenta contra las normas y leyes del funcionamiento social sumiéndonos en el desconcierto y en la desconfianza de la naturaleza humana.<br />
<br />
Por otro lado, es necesario evitar, entre los científicos sociales y entre la población en general, la idea de que la violencia y el terrorismo son problemas que no tienen solución y que forman parte de la con</span><span style="font-family:arial">dición humana.<br />
<br />
Deslegitimando el uso de la fuerza a través de un sistema jurídico, moral y humano que sea capaz de ser lo suficientemente plural para que contenga y regule todas las tendencias sociales siendo la organización de la sociedad un abanico del que ningún sector tenga que estar al margen usando como método de lucha la negociación, el diálogo y la persuasión.<br />
<br />
Aunque parezca utópico e inalcanzable esta meta, sólo hemos de fijarnos en la historia de la humanidad desde sus inicios hasta la fecha.<br />
<br />
En los comienzos de la edad antigua, durante el esclavismo y en la época medieval, por ejemplo, el hombre era mucho más cruel y violento para solucionar sus conflictos que lo que es ahora.<br />
<br />
El solo hecho de pensar que los antiguos romanos se divertían al ver los gladiadores batiéndose y que gritaban de placer cuando uno de ellos moría nos puede dejar perplejos ante tanta crueldad.<br />
<br />
Esto estuvo dado, desde luego, por la ignorancia, la religiosidad, el fanatismo y el bajo desarrollo humano que presentaban algunas capas sociales de aquellas épocas que aún estaban en sus inicios de desarrollo y naturalizaban esta violencia.<br />
<br />
La humanidad de entonces, estaba más cerca de sus instintos que de sus potencialidades espirituales.<br />
<br />
La concepción de la justicia de aquellos pueblos era mucho menos humana que la concepción jurídica de las sociedades actuales.<br />
<br />
Pensemos, por ejemplo, cómo se castigaba en algunas culturas el robo, cortando la mano al ladrón.<br />
<br />
Pensemos en cómo la inquisición condenaba a la hoguera a todo aquel que pensara diferente.<br />
<br />
Visto desde hoy lo catalogamos como terror o dictadura ya sea por la iglesia, el estado o cualquier grupo social que lo lleve a cabo.<br />
<br />
El desarrollo de la ciencia, de la cultura y el saber ha posibilitado que nuestra civilización sea hoy más moderna, más humana y con una riqueza espiritual mayor que hace siglos.<br />
<br />
Esto lo observamos por el modo en que las sociedades más avanzadas están organizadas con un sistema jurídico más justo con posibilidades de no sólo castigar al hombre sino de potenciar sus posibilidades, de superar sus errores integrándose en la sociedad.<br />
<br />
Además un sistema moral que posee reglas y normas mucho más abiertas y justas, que reconocen y regulan de un modo más objetivo y científico el comportamiento del hombre.<br />
<br />
El desarrollo de la libertad individual, la democracia, la educación, la ciencia, la riqueza y el modo de vida superior son productos del avance de la humanidad y su proceso de humanización.<br />
<br />
Desde luego que este desarrollo no ha sido ni es rectilíneo, ni ascendente, tiene momentos y elementos de retroceso donde afloran aberraciones y expresiones deshumanizadas que están lejos del carácter humano del hombre.<br />
<br />
El Holocausto, por ejemplo, fue una fuerza autodestructiva que proliferó encarnada en el fascismo como expresión de una desviación moral, afectiva y psicológica del proceso de humanización que vive el hombre en un retroceso degenerativo que se reinscribe en un pasado biológico instintivo donde unas especies eliminan a otras con el fin de la supervivencia.<br />
<br />
Sin embargo, la humanidad sufrió pero aprendió y se fortaleció construyendo instituciones más democráticas, incluso a nivel internacional que garantizaran los der</span><span style="font-family:arial">echos humanos de los individuos, su libertad, su derecho a la educación y la salud, existiendo mejores garantías para la vida lo que ha permitido que el proceso y ascenso del progreso haya alcanzado un nivel más elevado desde el surgimiento de la humanidad.<br />
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Sin embargo, el terrorismo ha convivido con este progreso durante muchos años sin la fuerza suficiente para detener el progreso del hombre.<br />
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La lucha por el cambio a nivel individual, grupal o social genera resistencias de fuerza que se oponen a la civilización.<br />
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La sociedad moderna está pagando un precio alto de sufrimiento y horror como lo fue el Holocausto y tantas otras guerras de exterminio al igual que otras ocasiones saldrá fortalecida aunque transitoriamente observemos expresiones o mecanismos de lucha retrógrados, el hombre superara esta prueba con el resultado de una sociedad futura más plural y sobre todo humana donde estos capítulos de horror formen parte de archivo de historia donde las generaciones posteriores aprendan los costos que ha pagado la civilización en su lucha por el progreso y el bienestar humano.</span></span><br />
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<p style="text-align: justify;"><span style="font-size:20px"><strong><span style="font-family:arial">Bibliografía:</span></strong><span style="color:white; font-family:arial"> </span></span></p>
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