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Hombres adictos al trabajo son los mejores amantes

La Crónica de Hoy

Los hombres adictos al trabajo tienen una performance sexual con sus parejas mejor que las del resto de sus congéneres.

Al menos ese es el resultado de un estudio psicológico realizado en los EU.


La investigación fue realizada por el psicólogo Jonathan Schwarts, de la Universidad Lousiana Tech, y fue presentada en la Convención Anual de la Asociación Norteamericana de Psicología.


El resultado sorprende porque siempre se tuvo como visión frecuente, que las esposas o parejas de los adictos al trabajo se quejaban del poco tiempo que les dedican.


Sin embargo, el estudio realizado sobre 100 parejas detectó que aquellos que dedicaban mucho tiempo a su trabajo, satisfacían plenamente el apetito sexual de sus mujeres.


El profesor Scwarts expuso su resultado y explicó que los encuentros íntimos de los workaholic eran frecuentes y apasionados.


Durante más de un año, el grupo de investigación que lidera Schwarts, siguió el comportamiento de parejas integradas por un adicto al trabajo y su esposa.


El resultado demostró que, para ellas, su "hombre" era atractivo y estaban conformes con el resultado de los encuentros íntimos, ya que mantenían encuentros frecuentes y orgasmos intensos.


El sitio del diario chileno La Tercera destacó que una de las razones que podría motivar este desempeño, tendría que ver con la culpa.

"Los hombres que dedican mucho tiempo al trabajo pueden sentirse mal o culpables al respecto y hacen un esfuerzo mayor para satisfacer a sus parejas sexualmente, compensándolas por el tiempo que no pasan en el hogar" sostiene Imelda Bush, integrante del equipo de Schwarts.


Por lo tanto, "la culpa" actúa como un elemento fundamental para este desempeño.


Además, para las mujeres también existe un atractivo particular con los hombres "adictos al trabajo", ya que generalmente tienen éxito, están capacitados, poseen vida social y satisfacen los requerimientos económicos.


Para los especialistas, este modelo de hombre hace un gran esfuerzo para complacer a su pareja, sobre todo en los primeros años.

Intentan generar muchas actividades, salidas y ponen gran énfasis en la actividad amatoria para que su mujer sienta que el tiempo que se le dedica es pleno.


Sin embargo, los especialistas también creen que estas relaciones cuentan con carencias que ponen en riesgo la sustentabilidad en el tiempo.


El ritmo de vida de un adicto al trabajo, tarde o temprano, afecta su entorno familiar, sobre todo cuando en la pareja llegan los hijos, y el hombre aparece como ausente en la vida familiar, en las necesidades reales de los más chicos que necesitan a su padre presente.


El hombre que trabaja todo el día vive manteniendo reuniones y viajes, llega con regalos para sus hijos que, en los primeros años, parecen satisfacer los deseos de los chicos que expresan con mucha felicidad las atenciones de su padre.

Pero éstos después reclaman la presencia física, el tiempo y la cercanía del hombre.


Por último, algunos psicólogos se preguntan, ¿cuál es el objetivo de un hombre adicto al trabajo? ¿Tener una familia o alcanzar el éxito profesional y económico?.