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Ir al psiquiatra o al psicólogo es como acudir al gimnasio

ElComercioPerú

                                                        La salud mental no es enfermedad, dice el psicoanalista 
Pedro Morales Paiva.

El vacío personal y el sinsentido de las cosas son un rostro de la depresión.



Tener una linda familia, un buen trabajo o un buen negocio es, para muchos, el sentido de su vida, la expresión de felicidad.

Pero hay quienes en algún momento perciben que no les basta: cada día tienen una extraña sensación de vacío, de pérdida del sentido de las cosas.

Para el psiquiatra psicoanalista Pedro Morales Paiva, esa condición, un signo inequívoco de nuestros tiempos, no es otra cosa que uno de los rostros de la depresión. 
"El gran problema de las personas en este momento es el vacío personal.

Se vive en una estructura en la que tu evolución es marcada por el éxito económico, la sensación de tener cosas, por la capacidad adquisitiva, por la sociedad de consumo.

La gente ha perdido el sentido de la existencia", dice el director del Centro de Psicoterapia Psicoanalítica de Lima.
El sentimiento de vacío o de pérdida del sentido --advierte-- puede empujar a más de uno a acciones con aparente sentido, como las drogas, el alcohol, el hiperconsumismo, la ludopatía, el suicidio y un largo etcétera. 
"Casi toda la gente asume que no necesita de nada ni de nadie, que tienen toda la razón, entonces pueden hacer lo que se les ocurre y no se preguntan si eso tiene sentido para ellos y para el resto".
                       


SOBRE LA LÍNEA
                       


"Y de todos, los niños y adolescentes son los más afectados por esa falta de sentido; tapar esos vacíos los lleva a actos de violencia.

Es terrible.

Ojalá reflexionáramos sobre todo lo que estamos haciendo.

Los chicos aprenden del ejemplo de los padres.

Necesitamos muchos buenos ejemplos", dice Pedro Morales. 
No sorprende entonces, comenta, que las patologías "boderline" (una patología de frontera o de borde entre la neurosis y la psicosis) y las diferentes formas de depresión sean las principales afecciones que se encuentran entre las 140 personas que acuden cada mes al Centro de Psicoterapia Psicoanalítica de Lima, institución que lleva 17 años difundiendo el pensamiento psicoanalítico en el Perú y el quehacer psicoterapéutico.
Este --comenta Pedro Morales-- proporciona a las personas una oportunidad de encontrarse consigo mismas y de reconstruirse emocionalmente.

Pero para ello hay que partir de un principio: que la salud mental sea parte fundamental de la vida, como para muchos es, por ejemplo, acudir al gimnasio para cuidar de su imagen física.
"Pocos se fijan en su imagen o salud mental.

El consultorio de un psicólogo o de un psiquiatra es también como un gimnasio, donde las personas pueden venir simplemente a conocerse un poco mejor, a solucionar de manera más rica sus problemas, de relacionarse con las personas, ser más pleno en lo que hace.

Sin embargo, la gente espera tener un problema para acudir al psicoterapeuta y eso es un error", refiere.

Sin embargo, también es cierto que no todos tienen el tiempo ni el dinero para ponerse en manos del psicoanálisis (la persona tiene que transitar por un largo período de búsqueda interior hacia zonas del inconsciente, con una puesta en juego de todos sus recursos y todos sus traumas en el hecho de analizarse).


Pensando en los sectores menos favorecidos y en las necesidades de quienes buscan ayuda, los fundadores del centro han puesto énfasis en la búsqueda de nuevas formas de atención a precios módicos."Con la misma base del psicoanálisis, que trata de entender las razones inconscientes u ocultas, en las formas de la psicoterapia se integra más la realidad en el aquí y el ahora.

A partir de allí, se busca resolver no solo algunos problemas sino también aquellos aspectos del comportamiento que una persona necesita corregir, ajustar o adecuar mejor a las circunstancias de la vida", explica el doctor Pedro Morales.El objetivo, concluye, es ayudar a que la gente viva mejor.