Los chilenos, advierten los médicos, se están cuidando poco e ignorando las consecuencias de estas enfermedades.
Según los especialistas, son los jóvenes los más vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual y llaman a prevenirlas.
Dicen que las cifras no mienten.
Y a juzgar por lo que afirman las estadísticas de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), más vale preocuparse.
Según la última encuesta nacional de salud, el 70% de las mujeres en edad reproductiva ha tenido contacto o al menos una infección en su vida de virus papiloma humano, que es sindicado como el principal factor de riesgo de cáncer del cuello del útero.
Otra enfermedad ligada al papiloma es el condiloma o verruga genital, que si bien no es de notificación obligatoria, sí es la patología con más consultas en los siete centros centinelas de ETS que tiene el Ministerio de Salud (Minsal), desde 1999 a 2004, con el 21,9% de ellas.
Y, para mayor abundamiento, las cifras de las ETS más conocidas tampoco son tranquilizadoras: la tasa de gonorrea ha bajado de 55,2 por cada 100 mil habitantes a 10,8, en un plazo de 14 años, pero en el mismo período la sífilis ha tenido altos y bajos con tasas que no bajan de los 20 casos por cada 100 mil habitantes y que no suben de los 35.
Estas cifras mantienen en alerta a autoridades y especialistas, quienes ponen especial ojo en la población más joven.
Porque, si bien las estadísticas oficiales no hacen diferencias de edad, la experiencia les indica que las mujeres, de 16 a 25 años son la población susceptible a los efectos más graves de las ETS.
Contacto de riesgo
El doctor Fernando Muñoz, jefe de la división de prevención y control de enfermedades del Minsal, explica que en este grupo preocupa el contacto con el virus papiloma humano.
Sobre todo con los genotipos que se asocian al cáncer de cuello de útero y los condilomas.
"La transmisión de este virus es por contacto directo.
Eso significa, en este caso, la relación sexual en el sentido más amplio y no estrictamente genital".
Un tipo de contacto que los jóvenes comienzan a tener como promedio a los 16 años.
"Entonces, ya a esa edad empiezan a vivir el riesgo de que mientras mayor es el intercambio o frecuencia de parejas, más alto es el peligro de contraer ETS".
En el caso del papiloma no hay excusa que valga, porque su frecuencia no muestra una variación de nivel socioeconómico "y por lo tanto, no podemos decir que haya un nivel social libre de esta infección".
Los especialistas en estas enfermedades coinciden en que los chilenos se están cuidando poco e ignorando las consecuencias de estas enfermedades.
"Por una parte el sida puso en el tapete este tipo de patologías, y por otra las ocultó.
Porque pareciera que no existen, pero la verdad es que sí existen y mucho", dice el doctor Félix Fich, especialista del departamento de Dermatología de la Universidad Católica.
Una opinión similar tiene la doctora Tirsa Saavedra, del Hospital Clínico de la Universidad de Chile: "De este tipo de enfermedades vemos casos todos los días.
Y da la sensación de que la gente no se está cuidando, porque parece que le hubiera perdido miedo al sida, en la medida en que ésta tiene tratamiento y se ha convertido en una enfermedad crónica".
Las razones para cuidarse de estas enfermedades son amplias: a largo plazo la sífilis puede derivar en problemas cardiovasculares y neurológicos graves; la gonorrea y también las infecciones por clamidia pueden conducir a la esterilidad y, en el caso de la mujer, a procesos inflamatorios pelvianos que pueden terminar en el quirófano.
Los tratamientos de estas enfermedades son muchos, pero ninguno es definitivo, advierte el doctor Fich.
Las verrugas genitales o condilomas son tratadas con diversos productos cáusticos, con electrocirugía, láser, criocirugía y nitrógeno líquido.
"También con inmunoestimuladores, que tienen la ventaja de estimular las defensas para que destruyan el virus".
La gonorrea, la clamidia y la sífilis son tratadas con antibióticos.
"Antes la gonorrea se trataba con penicilina, pero las personas comenzaron a abusar y se hizo resistente y hay que tratar con medicamentos mucho más fuertes", advierte la doctora Tirsa Saavedra.
Por lo mismo, los médicos y las autoridades prefieren apelar a la prevención: un concepto que pasa tanto por una consulta y diagnóstico precoz y, como resalta el doctor Fich, "por una vida sexual sana" y mantener una pareja única de forma 100% fiel.
El doctor Muñoz también agrega el uso correcto del preservativo, aunque advierte que en el caso del virus papiloma su protección es menor -"aunque no bajo el 80%"-, debido a su forma de transmisión.
Vacuna para virus
En dos años más podría estar en el mercado la vacuna contra el virus de papiloma humano.
El doctor Fernando Muñoz, del Minsal, afirma: "A nuestro juicio, el país debería estar preparado para incorporar esta vacuna a los planes regulares apenas esté disponible".
Básicamente, cree el doctor Muñoz, esta vacuna debería inocularse a las niñas, en la época infantil, porque se prevé que dará una protección de largo plazo.
"Sería una protección parecida a la que da la vacuna contra el sarampión, que siempre dijimos que duraba toda la vida, aunque ahora sabemos que en realidad disminuye antes".
La vacuna contra el papiloma está en la tercera etapa de prueba, es decir, en humanos.
Casos
10.525 consultas por ETS recibieron los siete centros centinelas que tiene el Ministerio de Salud, desde Arica a Puerto Montt, en el período que va desde 1999 a 2003.