Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han empezado a plantearse la conveniencia de permitir las ventas sin necesidad de receta de la llamada «píldora del día después», diseñada para evitar embarazos no deseados cuando se mantienen relaciones sexuales sin anticonceptivos.
Dos grupos de especialistas de la Agencia Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA) tienen previsto debatir la semana que viene esta opción complicada por la gran polémica norteamericana en torno al aborto.
Los defensores de esta posibilidad argumentan que eliminar los actuales requisitos de prescripción médica multiplicará el número de mujeres que se van a beneficiar de este fármaco recomendado en casos de violaciones, fallos de otros métodos como el preservativo u olvidos a la hora de seguir el régimen prescrito de píldoras anticonceptivas tradicionales.
La «píldora del día después» debe utilizarse necesariamente en un plazo inferior a las 72 horas desde el coito sin protección.
A favor y en contra
A favor de liberalizar las ventas de este fármaco, que básicamente se componen de dos sobredosis de las hormonas tradicionalmente utilizadas en los anticonceptivos orales, ya se han pronunciado cincuenta organizaciones sanitarias de Estados Unidos, incluida la Asociación Médica Americana, la Academia Americana de Pediatría y el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología.
En un comunicado remitido a la FDA, estas instituciones consideran que la libre venta de este anticonceptivo de emergencia puede reducir en un cincuenta por ciento el número de gestaciones no deseadas y abortos provocados.
Los activos grupos provida norteamericanos, respaldados por la Conferencia Episcopal de Estados Unidos y miembros conservadores del Congreso federal, no comparten estos razonamientos.
A su juicio, la vida humana comienza desde el mismo momento de la fertilización y lo último que deben hacer las autoridades sanitarias federales es facilitar medios para su destrucción.
Estos activistas también consideran que comercializar la «píldora del día después» sin receta médica constituye una atentado contra la institución de la familia, ya que menores de edad podrán utilizar estos fármacos sin el consentimiento de sus padres.
Para una decisión final de la FDA habrá que esperar hasta principios del año que viene, aunque estos fármacos ya se venden sin receta en varios países europeos como Suecia o Noruega.
Si bien es cierto que el historial de seguridad de las «píldoras del día después» es bastante alto, algunos especialistas norteamericanos cuestionan la viabilidad de que futuras consumidoras sin asistencia profesional sean capaces de entender exactamente cómo y cuándo se debe utilizar este medicamento.
En la actualidad, cinco Estados de la Unión (Washington, California, Alaska, Hawai y Nuevo México) permiten a un número restringido de farmacias la venta de estas píldoras sin prescripción médica.
Este fármaco impide que el óvulo fertilizado se implante en el útero, momento considerado por las regulaciones de la FDA como el comienzo de la gestación.
La efectividad de estas píldoras, comercializadas en Estados Unidos desde 1998, se estima en torno a un 89 por ciento.
Otros fármacos
Todo este debate forma parte de una serie de complicadas decisiones que esperan a la FDA a la hora de facilitar o restringir las ventas de ciertos fármacos.
Para el próximo año está previsto que esta agencia reguladora debata la posibilidad de comercializar sin receta el Mevacor, popular medicación para controlar el colesterol.
Proceso que podría ser aplicado a otros fármacos para regular la presión sanguínea.
Como vía de compromiso se baraja la posibilidad de exigir a los farmacéuticos que informen sobre los efectos de estos productos o requieran por ejemplo análisis de colesterol previos.