La Iglesia acatará la ley de Salud Reproductiva y sus colegios en la Provincia impartirán educación sexual.
Aunque no de la forma que, quizá, muchos legisladores quisieran.
El arzobispado de La Plata está preparando los contenidos de lo que llama "educación para el amor", donde se explayará sobre sexualidad y métodos anticonceptivos, pero desde la moral cristiana.
Esto quiere decir que los docentes de los establecimientos religiosos promoverán los métodos naturales de regulación de la natalidad (los únicos que aprueba la Iglesia) como el Billings, que toma en cuenta el momento de infertilidad.
Criticará, además, los que juzga abortivos.
Y advertirá sobre los "efectos nocivos" de métodos como del DIU.
Desde una perspectiva general, los colegios católicos promoverán la vida sexual dentro del matrimonio y guiada por el principio de "paternidad responsable".
Esto quiere decir que es lícito desde la moral cristiana espaciar los hijos, pero sin perder de vista el fin más sublime del acto sexual: la posibilidad de engendrar por amor un nuevo ser.
Con todo, esta enseñanza no es nueva en los colegios católicos.
Hace décadas que muchos de ellos abordan estas problemáticas.
Pero es claro el deseo de dar una respuesta puntual a la ley que "respete el perfil de sus escuelas", cuestión clave a la hora de que muchos padres eligen una escuela para sus hijos.
La respuesta de la Iglesia no excluye su malestar por la insistencia de la Legislatura con el artículo de la ley que obliga a los colegios confesionales a ocuparse de la educación sexual No es que está en contra de ella, sino de que le impongan sus contenidos porque esto, dice, "viola el principio de libertad de enseñanza".
Pero, con el programa que prepara, está diciendo que no quiere iniciar una pelea.