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Sondeo revela que Chile en apertura valórica pero aún es conservador

Emol

Chile ha logrado avanzar hacia una sociedad más liberal desde el retorno de la democracia en 1990, pero todavía es un país conservador y le podría tomar unos 30 años llegar a los niveles de naciones desarrolladas como España, reveló este jueves una encuesta.

En 16 años, Chile ha avanzado en la clasificación con relación a la riqueza, aunque todavía sigue instalado en el cuadrante más conservador en materia valórica, según el resultado del Estudio Mundial de Valores que realizó la firma MORI.

"Vamos en la dirección correcta, aunque en lo valórico mucho más lento que en lo económico.

Es insuficiente lo que hemos hecho", dijo la directora de MORI, Marta Lagos, en relación al estudio que muestra datos de 1990, 1996, 2000 y 2006.

Entre 1990 y el 2006, el informe mostró un aumento sistemático de la tolerancia hacia el divorcio, la homosexualidad, la eutanasia, la prostitución, el aborto y el suicidio.

No obstante, sólo el divorcio está mayoritariamente aceptado, por 6 de cada 10 chilenos, y la mitad del país no justifica la homosexualidad.

Todos los demás aspectos son considerados como no aceptables.



Importancia del tiempo libre supera a la religión

Chile es la economía más estable de la región y cuenta con el menor riesgo crediticio en el vecindario.

Según el estudio, el mayor desarrollo económico ha llevado a los chilenos a aumentar la valoración del tiempo libre, que superó a la religión.

Lagos explicó que la Iglesia Católica es un factor relevante en los valores tradicionales no sólo de Chile sino también del resto de América Latina.

La mayoría de los chilenos se dice católico.

La encuesta reveló que un 27 por ciento de los chilenos se define como "mestizo", lo que según MORI indica que ese porcentaje de la población se siente discriminado frente al 61 por ciento que se califica como "blancos".

Entre 1990 y el 2006 aumentó la importancia de la familia, que subió de un 85 por ciento a un 90 por ciento de las menciones.

A la inversa, la política pasó en el mismo período a sólo un seis por ciento, desde un 14 por ciento.

El fuerte retroceso de la política

"La política va en franco retroceso", dijo Lagos, quien agregó que eso puede ser considerado como un reconocimiento de normalidad y estabilidad institucional, aunque también podría ser un indicador de alarma de una falta de involucramiento de la población en los asuntos públicos.

El estudio mostró también una pérdida de la "identidad nacional", ya que el porcentaje de los chilenos dispuestos a pelear en una guerra por el país bajó de un 83 por ciento en 1990 a un 53 por ciento en el 2006