Inicio

Aprender del cine

Correo del Caroní. Ciudad Guayana.

Algo está pasando en nuestras facultades.

Según los expertos, algo bueno.

Todo parece indicar que James Stewart, Robin Williams o Guy Pearce tienen la culpa de que algunos alumnos de medicina se estén divirtiendo y aprendiendo al mismo tiempo.

¿Podrá el público hacer lo mismo?
 "Vértigo", "Despertares" o "Memento" son algunas de las películas que además de tener a los espectadores enganchados a la butaca también sirven como herramienta educativa en algunas universidades.


 La más veterana en este tipo de enseñanza es la Universidad de Salamanca, en España.

Con la reforma en los planes de estudios, hace unos nueve años, se constituyeron las asignaturas de libre elección.

La Facultad de Medicina le pidió colaboración al jefe de Microbiología del Hospital Clínico Universitario de Salamanca, el doctor José Elías García, para impartir una de estas materias.

"Acababa de ver una película relacionada con las infecciones y pensé que sería una buena forma de aprender medicina", explica.
 Desde entonces este microbiólogo junto con otros tres especialistas son responsables de dos asignaturas: "Enfermedades infecciosas y microbiología en el cine", de 120 horas al año, y "Medicina y cine", de 45 horas.

Algunos años han asistido hasta 1.500 alumnos: este curso tienen a unos 400.

"Ha sido un trabajo arduo.

Cuando empecé recordaba unas seis u ocho películas.

En estos momentos tenemos recogidas 1.000", reconoce, y admite que ha sido una labor conjunta a la que cada vez se han unido más amigos: "me informan cuando ven algún dato médico en el cine".


 "A veces una imagen de un buen director resume el capítulo de un libro", comenta José Elías.

Este profesor insiste en que se trata de una enseñanza complementaria y que "si conseguimos divulgar, los alumnos no van a olvidar esas imágenes nunca".


 La valoración por parte de los futuros médicos ha sido muy positiva y como afirma este especialista más de un estudiante ha decidido dedicarse a la microbiología después de haber visto "La tragedia de Louis Pasteur", una película de 1936 premiada con un Oscar y que narra la vida de este científico y el nacimiento de la microbiología.


 El éxito conseguido con esta asignatura pronto será plasmado en un libro que está editando la Universidad de Salamanca sobre las infecciones y el cine.

También como fruto de este trabajo ha visto la luz una nueva publicación "on line" gratuita llamada "Revista de Medicina y Cine".


 El séptimo arte como herramienta lleva utilizándose varios años en otras materias como el derecho o la historia, pero en medicina hay pocas iniciativas al respecto.
Visión histórica de la medicina
 Para Alfredo Menéndez, médico y profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad de Granada, se trata de dar a la medicina una dimensión social y cultural que a veces dejan fuera los estudios de esta materia.

Durante unos cuatro años este profesor ha estado impartiendo un seminario complementario a la asignatura de Historia de la medicina denominado "Cine, historia y medicina".

"Con el cambio de estudios se quedó fuera.

Ahora vamos a proponer este tema para el próximo año como asignatura de libre elección", comenta.
 Según este historiador, las películas son una buena estrategia en la enseñanza porque a través de ellas el alumno percibe globalmente el problema y además "se trabaja en equipo, algo fundamental para los futuros médicos".

Su idea es reflexionar sobre aspectos de la historia de la medicina a través del cine y ver qué influencias del presente han tenido los realizadores para plasmar de una manera y no de otra el pasado.


 "La película "Galileo" cuenta el enfrentamiento entre este científico y la Iglesia que aparece como la gran opresora.

Esta producción italiana de 1968 fue producto en parte de las circunstancias de esta época: Italia vivía en pleno enfrentamiento con las autoridades eclesiásticas por la ley del aborto.

Estos datos ayudan a comprender cómo se percibe el pasado y de qué forma se plasma en el filme.

Los alumnos trabajan tanto el tema médico, social como histórico.

No se trata de desvelar los errores sino de aprovechar lo que el cine tiene para la reflexión del pasado y del presente", comenta Alfredo Menéndez.
Psicosis en la pantalla
 Otra iniciativa que recurre al cine para transmitir conocimientos a los futuros facultativos es la se lleva a cabo en un doctorado interuniversitario de psiquiatría a través de la Universidad de Alcalá de Henares y la Universidad Autónoma de Madrid.

Profesor de esta universidad y psiquiatra del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, Luis Iruela, es uno de los profesores que imparte el curso monográfico "Psicopatología en el cine".
 "A lo largo del curso vemos nueve películas.

Se trata de presentar diversos aspectos psicológicos y psiquiátricos.

A la proyección acude un invitado, especialista o escritor, que discute sobre el tema.

Los alumnos ofrecen aportaciones orginales del filme (su visión personal, comparación con otras cintas, bibliografía sobre el tema...)", comenta.
 La pantalla es un reflejo de lo que pasa en la sociedad aunque, como apunta José Elías García, hay que tener en cuenta que "el cine no cuenta la verdad, adapta todo a sus objetivos de guión".

No obstante, como dice Alfredo Menéndez, el cine genera cambios en la percepción del pasado y presente, da más elementos para entender cómo se construye el conocimiento médico y ofrece una oportunidad para el análisis del presente más rico en claves sociológicas y epistemológicas y para la reflexión.

Ellos lo tienen claro: quieren enseñar y divertir.